Por: Laura Cabanzo
La libertad de prensa es un pilar fundamental de la democracia, pero en Colombia enfrenta desafíos crecientes. La polarización política, la violencia contra periodistas y las presiones económicas ponen en riesgo el ejercicio del periodismo independiente.
Los periodistas que investigan corrupción, narcotráfico o violaciones de derechos humanos suelen ser blanco de amenazas e intimidaciones. En muchas regiones, informar con independencia implica un alto riesgo, lo que genera autocensura y limita el derecho ciudadano a estar informado.
La concentración de los medios de comunicación en pocos grupos económicos también afecta la pluralidad informativa. Cuando los intereses empresariales se imponen sobre el interés público, el debate democrático se empobrece.
Defender la libertad de prensa implica proteger a los periodistas, garantizar condiciones laborales dignas y promover medios independientes. Sin información libre y veraz, la democracia pierde uno de sus principales mecanismos de control.


