Este sábado 27 de diciembre, la Feria de Cali demostró que la fiesta también camina el territorio. En el barrio San Judas, al suroriente de la ciudad, la Feria Rural y Comunera de la Comuna 10 encendió la noche con música en vivo, artistas de talla nacional y un ambiente familiar que reunió a vecinos, visitantes y músicos locales.
Cuatro orquestas pusieron a bailar al barrio en una jornada donde la cultura se vivió a cielo abierto y cerca de casa. La selección del sector fue resultado del trabajo de líderes comunitarios que, junto a la Junta de Acción Local, identificaron barrios que no habían sido impactados en ediciones anteriores, logrando una respuesta masiva y entusiasta de la comunidad.
Entre espuma, brisa y salsa, San Judas se convirtió en punto de encuentro para quienes normalmente no asisten a los eventos centrales de la feria. Vecinos destacaron la importancia de llevar estas celebraciones a los barrios, permitiendo que más personas disfruten sin desplazarse largas distancias.
La jornada también fue especial para artistas locales y músicos invitados, quienes encontraron en este espacio una oportunidad real para mostrar su talento y conectarse con el público. Visitantes internacionales, como estudiantes que recorren Colombia, coincidieron en que la experiencia barrial les permitió descubrir la esencia de Cali: su gente, su baile y su alegría.
La Feria Rural y Comunera dejó claro que cuando la música llega al barrio, la fiesta se siente más cercana, más auténtica y más nuestra. En San Judas, la feria no se fue: la feria llegó a casa.





