Las dificultades para acceder a los medicamentos de la Nueva EPS continúan generando malestar entre sus afiliados en Neiva. Imelda Arias, usuaria del dispensario farmacéutico, relató las complicaciones que deben afrontar quienes acuden al establecimiento Discolmets en busca de los tratamientos formulados.
Según la usuaria, conseguir los medicamentos se ha convertido en un proceso que demanda tiempo y paciencia. Las extensas filas y la demora en la atención hacen que algunas personas deban permanecer durante varias horas en el lugar, mientras esperan la posibilidad de ser atendidas.
La situación, de acuerdo con los testimonios recogidos entre los usuarios, ha llevado a que algunos lleguen desde la noche anterior para intentar obtener un turno. Quienes permanecen durante esas jornadas deben enfrentar condiciones climáticas adversas y, además, expresan preocupación por posibles situaciones de inseguridad en los alrededores.
A las dificultades de atención se suma otra denuncia que circula entre los usuarios: la presunta venta de turnos. Algunos ciudadanos aseguran que personas se adelantan en las filas para posteriormente ofrecer los puestos a cambio de dinero, con valores que, según estas versiones, llegarían hasta los 50.000 pesos. Hasta ahora, esta situación no cuenta con confirmación oficial.
También persisten quejas por entregas incompletas. Algunos pacientes afirman que, después de esperar durante horas, reciben únicamente una parte de los medicamentos formulados y deben regresar posteriormente para reclamar los faltantes.
Para Imelda Arias, este panorama representa una preocupación especialmente para quienes necesitan mantener sus tratamientos sin interrupciones. Los usuarios esperan que se adopten medidas que permitan agilizar la entrega y garantizar un acceso oportuno a los medicamentos.
La situación genera especial preocupación entre pacientes con tratamientos permanentes, adultos mayores y personas que requieren medicamentos de manera continua. Para los usuarios, no se trata únicamente de soportar una larga espera, sino de garantizar que las fórmulas sean entregadas completas y a tiempo. Mientras persisten las quejas, esperan respuestas de las entidades responsables y soluciones que permitan mejorar la atención, reducir las filas y evitar que reclamar un medicamento termine convirtiéndose en otra dificultad para acceder a los servicios de salud.



