Columna de Opinión
Hoy en día tenemos acceso a más información que nunca, pero también estamos rodeados de noticias falsas y contenido engañoso. En redes sociales se comparte todo a gran velocidad y muchas veces opinamos o reenviamos sin verificar si lo que estamos leyendo es verdad. El problema es que un simple titular puede generar miedo, rabia o división en cuestión de minutos.
Creo que el mayor riesgo no es solo que existan mentiras, sino que nos acostumbremos a ellas. Cuando dejamos de cuestionar y de buscar fuentes confiables, terminamos tomando decisiones basadas en información equivocada. Esto afecta desde elecciones hasta temas de salud y convivencia.
La solución no depende únicamente de las plataformas digitales… también está en nosotros. Necesitamos aprender a pensar de manera crítica, a contrastar información y a no dejarnos llevar por lo primero que vemos en internet. Defender la verdad no es exagerado, es necesario para que como sociedad podamos avanzar con responsabilidad y respeto.


