La Fundación Cultural Ritmo Candente cumple 12 años de trabajo continuo promoviendo
la formación artística de niños, jóvenes y adultos en Popayán, consolidándose como un
espacio que impulsa el talento, la inclusión y el desarrollo cultural. Desde su creación, la
organización sin ánimo de lucro ha enfocado sus esfuerzos en brindar oportunidades a
menores de escasos recursos, permitiéndoles acceder a procesos de formación en danza sin
que las dificultades económicas sean un obstáculo.
Bajo la dirección de María Isabel Solarte y Jhon Edinson Hoyos, la fundación ha logrado
mantener su labor gracias al respaldo de proyectos apoyados por la Secretaría de Cultura y
Turismo de Popayán y por convocatorias del Ministerio de las Culturas, las Artes y los
Saberes. Estos recursos han permitido ofrecer, en distintos periodos, inscripciones y
mensualidades gratuitas para decenas de estudiantes, fortaleciendo el acceso al arte como
una herramienta de transformación social.
Un espacio para todas las generaciones
Actualmente, la fundación desarrolla sus actividades en tres sedes ubicadas en los barrios
La Paz, Pandiguando y Primero de Mayo, donde recibe estudiantes desde los cuatro años de
edad hasta adultos mayores. Entre sus integrantes sobresale una mujer de 70 años que desde
hace cinco años hace parte del proceso formativo, reflejando que el arte no tiene límites de
edad y que la danza se convierte en un escenario de integración y bienestar.
Los directores de la organización resaltan que el principal propósito es consolidar un
programa permanente que permita ofrecer formación gratuita a niños y jóvenes de bajos
recursos, garantizando que más personas puedan acceder a procesos culturales de calidad.




