Cúcuta, la capital del departamento de Norte de Santander en Colombia, no solo es conocida por su cercanía con Venezuela, sino también por su rica y variada gastronomía, que refleja la fusión de las tradiciones colombianas y venezolanas. Entre sus platos más representativos se encuentran la arepa de chócolo, los cachitos, la baleada y el sancocho de chicha.
La arepa de chócolo, una delicia a base de maíz tierno, es uno de los platos más populares en la región. Se disfruta en el desayuno o como merienda, acompañada de queso fresco o de carne desmechada. Este manjar, además de su sabor único, simboliza la conexión entre los pueblos de Colombia y Venezuela.
Otro plato destacado es el cachito, una especie de empanada rellena de jamón, queso y, en ocasiones, carne. Este aperitivo, muy popular en la mañana, es ideal para acompañar un café o una bebida caliente, y se ha convertido en un símbolo del desayuno típico cucuteño.
La baleada, aunque más común en Honduras, también se disfruta en Cúcuta, debido a la cercanía cultural con el país centroamericano. Esta deliciosa tortilla de harina se rellena con frijoles refritos, crema, queso rallado y otros ingredientes como aguacate o carne.
El sancocho de chicha, por otro lado, es un caldo espeso y sabroso que se prepara con diferentes tipos de carnes y vegetales, y se sirve acompañado de chicha, una bebida fermentada a base de maíz. Este plato es especialmente común en las celebraciones y festividades locales.
La gastronomía de Cúcuta es un reflejo de su historia, de la mezcla de culturas que la han influenciado a lo largo de los años. Comer en esta ciudad es una invitación a conocer su identidad, sus costumbres y su gente, a través de los sabores que cuentan historias de frontera y tradición.


