La calle le pasó factura

Diego Muñoz, un joven oriundo de la Capital Huilense, fue asesinado apenas cinco días después de haber salido de la cárcel de Pitalito.
La calle le pasó factura
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No habían pasado ni cinco días desde que Diego Fernando Muñoz Velásquez recuperó su libertad, cuando las balas lo sorprendieron en una esquina del barrio Porvenir, en Pitalito. El joven de 28 años, oriundo de Neiva, fue asesinado en la noche del domingo en medio de circunstancias que hoy son materia de investigación.

Muñoz había salido de la cárcel de Pitalito el pasado 2 de abril, tras pagar una condena por hurto calificado y agravado. Tenía además siete anotaciones judiciales por otros delitos como tráfico de estupefacientes, hurto simple y fuga de presos. Su regreso a las calles fue breve… y fatal.

Levantamiento y necropsia

Según lo revelado por las autoridades oficiales, tras el ataque, las unidades del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía llegaron al sitio y realizaron el levantamiento del cuerpo en plena vía pública. Luego, el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Pitalito, donde los forenses practicaron la respectiva necropsia.

De acuerdo con el reporte preliminar, Diego presentaba múltiples impactos por arma de fuego en el tórax y abdomen. La inspección técnica buscó indicios que permitan establecer no solo el calibre del arma usada, sino también si hubo algún forcejeo o confrontación previa.

Una vida marcada por la adicción

Asimismo, en lo establecido por este medio de comunicación, los familiares les indicaron a las autoridades, que el hoy fallecido llevaba años alejado del núcleo familiar debido a su adicción a las drogas.

“Vivía en la calle, visitaba esporádicamente a su madre en el barrio Cálamo, y antes de su paso por Pitalito había residido por un tiempo en el barrio Calamarí de Neiva”, indicaron las vocerías oficiales en un comunicado.

Aunque no se ha confirmado qué hacía en el barrio Porvenir, versiones de testigos apuntan a que habría estado comprando estupefacientes, como solía hacerlo, según quienes lo conocían.

Varias hipótesis

Por otro lado, los voceros de La Policía Nacional y la Fiscalía, dieron a conocer que adelantan las investigaciones. Aunque no hay capturas, se manejan varias líneas: un posible ajuste de cuentas o una disputa por drogas. Cámaras de seguridad del sector ya están siendo analizadas.

El último adiós

Finalmente, se conoció que el cuerpo de Diego fue entregado a su familia y trasladado a Neiva, donde será velado en la funeraria La Paz. Sus restos serán sepultados en el Cementerio Central, donde familiares y vecinos le darán el último adiós, cerrando así un capítulo más de una historia atravesada por la calle, la adicción y la violencia.


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