Un nuevo feminicidio que tiene conmocionados a los habitantes de la ciudad y la provincia de Sugamuxi. Se trata del crimen que apagó la vida de la joven trabajadora y estudiante universitaria Laura Camila Dueñas, de apenas 22 años.
De acuerdo con varias investigaciones y relatos de sus familiares que no salen del asombro, su asesino habría sido un hombre, que frecuentaba el almacén de calzado, establecimiento comercial donde la víctima trabajaba y al parecer y según versiones, la venía acosando desde hace meses. El individuo arribó, de nuevo, al lugar de trabajo de Laura y sin pensarlo dos veces, acabó con la vida de la joven a tiros.
Luego de los hechos que dejaron consternados a sus compañeros de trabajo y familiares, las autoridades informaron que luego de que el individuo le disparó a Laura Camila emprendió la huida, pero la comunidad ya había llamado a la Policía tras los momentos de zozobra que generó el tenebroso asesinato.
El asesino que respondía al nombre de Edilberto Espinosa sería un militar retirado, fue alcanzado cuadras más adelante del lugar de los hechos por el grupo Halcón de la institución, quienes intentaron persuadirlo para que se entregara. Sin embargo, este se negó y habría decidido suicidarse tras acabar con la vida de la joven de apenas 22 años de edad.
Sueños sin cumplir
Según familiares de la hoy fallecida, la joven estaba trabajando y ahorrando para cumplir su sueño de irse a vivir a Canadá. Actualmente, era estudiante de Administración de Empresas y Comercio Internacional en la Universidad Remington; y los fines de semana tomaba clases de inglés.
El dolor, la tristeza, impotencia y rabia, se evidenció en los rostros de los amigos y familiares de Laura Camila Dueñas, asesinada a sus 22 años de vida por parte de un hombre de al menos 42 años, quien no entendió un no contundente como respuesta a sus pretensiones obsesivas y optó por acabar con la vida de Laura y luego suicidarse.
Desde la capital de la provincia de Sugamuxi varios conocidos y comunidad en general se unieron al dolor que siente hoy la familia de Laura Camila, que no entiende como una persona puede acabar con la vida de otra, sin pensar en todo el daño que causa.


