Jair Bolsonaro el ex mandatario de Brasil, fue trasladado desde su arresto domiciliario en Brasilia a la Superintendencia de la Policía Federal, luego de que el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), ordenara su prisión preventiva al considerar que existía un “riesgo cierto” de fuga y una amenaza al “orden público”. La decisión se produjo después de que Flavio Bolsonaro, hijo del ex mandatario, convocara a una vigilia frente a la casa familiar, acción que el magistrado interpretó como parte de un plan para facilitar la huida de su padre. De Moraes también informó que a las 00:08 horas Bolsonaro violó el monitoreo electrónico, lo que indicaría su intención de romper el brazalete y aprovechar la movilización para escapar.
El juez sostuvo que Bolsonaro podría haber intentado buscar asilo político en las embajadas de Estados Unidos o Argentina, recordando que en una investigación previa ya se había planteado esa posibilidad. Bolsonaro fue condenado el 11 de septiembre a 27 años y tres meses de prisión por liderar un intento de golpe de Estado, pero permanecía en arresto domiciliario por motivos de salud hasta que culminaran los trámites judiciales. Cinco vehículos de la Policía Federal llegaron a su domicilio y, veinte minutos después, lo trasladaron a dependencias policiales. Su defensa denunció que el cambio de régimen supone un riesgo para su vida, ya que enfrenta enfermedades cardíacas, pulmonares, gastrointestinales, neurológicas y oncológicas derivadas del atentado sufrido en 2018. Sin embargo, De Moraes ordenó que reciba atención médica permanente y autorizó visitas de su equipo sin restricciones.




