La construcción de la doble calzada Popayán – Santander de Quilichao, en el KILÓMETRO 9 # 00-10, enfrenta una situación crítica debido a hechos de inseguridad que han afectado de manera directa el avance del proyecto. La empresa encargada manifestó su preocupación por los constantes hurtos y acciones delictivas contra la maquinaria, equipos de trabajo y personal vinculado a la obra, situación que estaría poniendo en riesgo la continuidad de una de las iniciativas de infraestructura más importantes para el departamento del Cauca.

De acuerdo con lo expuesto por los responsables del proyecto, los incidentes se han vuelto reiterativos en distintos frentes de trabajo, obligando en algunos momentos a suspender labores por falta de garantías de seguridad. MIGUEL DELGADO, ciudadano de la zona, expresó su inconformidad señalando que, pese a las denuncias, la presencia de la fuerza pública no ha sido constante ni suficiente para prevenir este tipo de hechos, lo que genera temor entre trabajadores y comunidades cercanas.
El caso más reciente se registró en la madrugada del 23 de enero de 2026, cuando cuatro volquetas fueron robadas y un vigilante del campamento fue retenido por desconocidos en el corregimiento de Pescador, municipio de Caldono, a la altura del kilómetro 44. Este hecho encendió las alarmas entre los contratistas, quienes advirtieron que la situación no solo compromete la seguridad del personal, sino que también impacta el desarrollo técnico y financiero de la obra.
Según directivas del proyecto, estos episodios han generado pérdidas económicas considerables, daños en equipos y retrasos en el cronograma de ejecución, afectando un corredor vial clave para la movilidad, el comercio y la conectividad regional.




