Continúan las reacciones tras el homicidio del soldado Estiven Amaris Peña en la base militar de La Martinica, zona rural de Ibagué.
El concejal Giovanni Martínez expresó su preocupación por el caso, destacando que, además de la muerte del uniformado, los responsables se llevaron su arma de dotación. Según indicó, el fusil contaría con más de 140 cartuchos y representaría un grave riesgo para la seguridad ciudadana. Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los hechos y ubicar el armamento desaparecido.
La comunidad señaló que este hecho refleja la vulnerabilidad de las instituciones frente a la delincuencia organizada y pidió que se refuercen los controles internos en las bases militares. Vecinos y líderes sociales solicitaron mayor articulación entre Ejército y Policía para garantizar que las armas incautadas o asignadas no terminen en manos de grupos ilegales. Además, exigieron que se avance con celeridad en las pesquisas para evitar que el caso quede en la impunidad.




