El alcalde del municipio de Puerto Rico, en Caquetá, Robinson Anzola, se desplazó hasta la vereda Lindanay para poner en funcionamiento un nuevo puente construido en concreto, una obra que beneficiará de manera directa a más de 30 veredas de esta zona rural. La infraestructura, que tuvo una inversión cercana a los 430 millones de pesos, representa un avance significativo en materia de conectividad y desarrollo para las comunidades campesinas.
Durante décadas, los habitantes del sector dependieron de puentes elaborados en madera, los cuales presentaban un alto grado de deterioro y generaban constantes riesgos para quienes transitaban por allí, especialmente en temporadas de lluvias. Con la nueva estructura, se busca garantizar condiciones más seguras para el paso de peatones, motocicletas y vehículos, facilitando además el transporte de productos agrícolas hacia los centros de comercialización.
Líderes comunitarios destacaron el impacto positivo de esta obra, señalando que no solo mejora la movilidad, sino que también contribuye al acceso oportuno a servicios esenciales como salud y educación. Asimismo, resaltaron que este tipo de inversiones fortalecen la calidad de vida de las familias rurales, que históricamente han enfrentado dificultades por el aislamiento.
En el marco de la inauguración, el mandatario local anunció que su administración proyecta la construcción de tres nuevos puentes en distintos puntos del municipio, con el objetivo de continuar cerrando brechas en infraestructura vial rural. Estas iniciativas hacen parte de una estrategia orientada a impulsar el desarrollo integral del territorio y a responder a las necesidades más sentidas de la población.




