Un nuevo foco de tensión política se abrió en el Concejo de Popayán tras los
cuestionamientos al manejo del Fondo Educativo Municipal, cuyos recursos destinados
a jóvenes de escasos recursos, no habrían sido ejecutados durante la vigencia 2025.
Según lo expuesto en sesión, el fondo cuenta con el 0,4 % de los ingresos corrientes de
libre destinación, lo que para este año representaría cerca de 700 millones de pesos.
Sin embargo, la controversia surgió al evidenciarse que los recursos del año anterior no
fueron utilizados y habrían sido trasladados por la Secretaría de Hacienda para otros
fines, sin acumularse para 2026.
El presidente del Concejo, Daniel Muñoz, lanzó una crítica directa a la Secretaría de
Educación de Popayán, calificando la situación como “improvisación” y señalando la
ausencia de resultados concretos en la gestión del programa. A su juicio, las
presentaciones entregadas al cabildo no evidencian avances claros ni una planeación
sólida.
Más allá del cruce de señalamientos, el trasfondo político apunta a una disputa por la
ejecución presupuestal y la responsabilidad sobre la pérdida de oportunidad para
cientos de jóvenes. Para Muñoz, la no ejecución de estos recursos habría dejado por
fuera a estudiantes de sectores populares que esperaban acceder a apoyos para iniciar
o continuar sus estudios.
A esto se suma la preocupación por los tiempos. Desde el Concejo se advirtió que la
convocatoria del fondo podría extenderse hasta mayo y posteriormente pasar a
revisión jurídica, lo que, según el cabildante, prolongaría aún más el acceso a los
beneficios y evidenciaría fallas en la planificación institucional.
El caso pone en el centro del debate la eficiencia del gasto público en educación y abre
interrogantes sobre la articulación entre dependencias municipales. Mientras tanto, la
discusión trasciende lo técnico y se instala en el terreno político: la gestión de los
recursos sociales vuelve a ser motivo de control, presión y disputa en el escenario
local.


