IDENTIFICAN A CAMPESINO ASESINADO EN ATAQUE ARMADO EN SANTANA

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 Era una persona sana, dedicada a su familia y al trabajo agrícola.

El municipio de Santana, en la provincia de Ricaurte, Boyacá, aún no supera el impacto del ataque armado ocurrido el pasado 28 de febrero de 2026 en pleno parque principal, un hecho que dejó una persona muerta y cinco más heridas. La víctima fatal fue identificada como Jhovani Bustos, de 47 años, agricultor reconocido en la región por su trabajo en el campo.

Según versiones preliminares conocidas por medios regionales y autoridades locales, tres hombres que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta un establecimiento público del sector central y dispararon de manera indiscriminada contra al menos seis personas que se encontraban en el lugar. Tras el ataque, los responsables huyeron, mientras las víctimas fueron auxiliadas por la comunidad y trasladadas a centros asistenciales.

En declaraciones entregadas por el concejal Diego Ruiz aseguró que Bustos era un trabajador del campo que iniciaba su jornada desde las primeras horas de la mañana y no tenía, según su testimonio, ningún vínculo con actividades ilícitas. “Era una persona sana, dedicada a su familia y al trabajo agrícola. Su muerte representa una tragedia para nuestro municipio”, afirmó el cabildante.

Habitantes consultados también coincidieron en señalar que Jhovani Bustos se había destacado por su dedicación a las labores agrícolas y por su comportamiento respetuoso dentro de la comunidad. Estas versiones han fortalecido entre algunos ciudadanos la hipótesis de que pudo tratarse de una confusión. No obstante, esta percepción aún no ha sido confirmada oficialmente.

Por su parte, las autoridades manejan como línea investigativa preliminar un posible ajuste de cuentas relacionado con disputas por el control del microtráfico en la zona, aunque hasta el momento no se han revelado capturas ni detalles concluyentes sobre los móviles del crimen. La investigación avanza bajo reserva, mientras organismos judiciales adelantan la recolección de pruebas y testimonios.

El hecho ha generado preocupación entre los habitantes de Santana, un municipio tradicionalmente asociado a la actividad agrícola y al comercio local, que ahora enfrenta cuestionamientos sobre la presencia de estructuras criminales y la capacidad institucional para prevenir este tipo de ataques en espacios públicos.

Jhovani Bustos deja esposa y tres hijastros. Su madre, reconocida en la comunidad santanera, es recordada por su arraigo en el municipio y por haber sacado adelante a cinco hijos, entre ellos Jhovani, uno de los mayores.

Mientras la comunidad exige resultados y mayor presencia de las autoridades, el caso se convierte en un nuevo llamado de alerta sobre la expansión de dinámicas delictivas en poblaciones intermedias del departamento, donde la violencia comienza a irrumpir en escenarios que hasta hace poco eran considerados seguros.


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