El diputado Virgilio Huergo encendió las alertas frente a los posibles efectos que podría generar el aumento del salario mínimo para el año 2026 en las finanzas del departamento, advirtiendo que esta medida tendría un impacto directo en el gasto de funcionamiento, lo que podría poner en riesgo la permanencia en la segunda categoría fiscal. Según el corporado, si los ingresos corrientes de libre destinación no crecen al mismo ritmo que las obligaciones salariales y prestacionales, el departamento podría quedar por debajo de la base legal exigida por la normatividad vigente.
Huergo explicó que el incremento del salario mínimo repercute automáticamente en la nómina, honorarios y otros costos asociados al funcionamiento administrativo, lo que obliga a una planeación financiera rigurosa. “Si no hay un aumento proporcional en los ingresos, el margen fiscal se reduce peligrosamente”, señaló, subrayando la necesidad de anticiparse a este escenario con medidas concretas.
Frente a estas preocupaciones, la secretaria de Hacienda departamental, Diana Sierra, aseguró que en la actualidad no existe un riesgo inmediato y que las finanzas muestran estabilidad, respaldadas por un manejo responsable del presupuesto. No obstante, reconoció que el desafío está en el mediano y largo plazo, especialmente si continúan los ajustes salariales sin un fortalecimiento paralelo de las rentas.
La funcionaria enfatizó en la urgencia de potenciar las rentas propias, mejorar los procesos de recaudo y combatir la evasión, con el fin de garantizar la sostenibilidad fiscal en futuras vigencias y evitar la pérdida de la categoría, lo que afectaría la capacidad administrativa y de inversión del departamento.


