El primer caso es del agente policial que junto a su unidad operativa realizaba una saturación para capturar a un sospechoso de haber dado muerte a un ciudadano en el caserío de Otalala, municipio de Masaguara, Intibucá, zona occidental de Honduras.
Los funcionarios policiales, asignados a la Unidad Departamental de Prevención #10, atendían una denuncia sobre la presencia del homicida en una cantina clandestina, por lo que se presentaron al lugar para darle detención.
Sin embargo, el sospechoso al percatarse de la presencia policial comenzó a disparar contra los agentes policiales, impactando uno de los disparos contra José Cruz Gómez Vázquez.
El segundo caso se produjo cuando el agente de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Clase I Jorge Lobo resultó muerto en un enfrentamiento con integrantes de la banda de Ever Padilla, en el barrio Mel Zelaya, del municipio de Guayape, Olancho.
La tragedia ocurrió al filo del mediodía durante un allanamiento que terminó en enfrentamiento policíal cuando fueron a dar cumplimiento a una orden de captura contra uno de los integrantes del grupo criminal.
Unidades operativas de inteligencia e investigación de la Policía Nacional desarrollaron una serie de operaciones en el lugar de los hechos para dar con el paradero de las personas que dispararon contra funcionarios policiales para proceder a su arresto y ponerlos a disposición de un tribunal competente.




