Diego Forero fue encontrado sin vida, con heridas y colgado dentro de su celda.
La muerte de un interno del Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué desató conmoción, interrogantes y reclamos entre sus familiares. Diego Fernando Forero Barrero fue encontrado sin signos vitales durante la primera verificación de personas privadas de la libertad, situación que generó incertidumbre sobre las circunstancias que rodearon el caso. Allegados aseguraron que la noticia fue recibida por medio de terceros, lo que incrementó el dolor y la inconformidad frente al manejo de la información oficial.
Según relataron familiares, el procedimiento rutinario de control permitió descubrir la situación en la celda donde permanecía Forero Barrero. El hombre cumplía una condena relacionada con homicidio y, de acuerdo con su entorno cercano, adelantaba actividades laborales internas que le permitían reducir tiempo de reclusión. Sus allegados sostienen que mantenía una actitud tranquila y que proyectaba reorganizar su vida personal tras cumplir la sanción judicial.
Los parientes explicaron que el interno se encontraba motivado por la posibilidad de reencontrarse con su hija y reconstruir vínculos familiares al recuperar su libertad, la cual sería recuperada en dos años. Este aspecto, según su versión, aumenta las dudas sobre lo ocurrido, pues consideran que no existían señales de comportamientos que anticiparan un desenlace fatal. La familia insiste en que el contexto emocional del interno era estable y que mantenía comunicación constante con sus seres queridos.
La falta de un pronunciamiento oficial del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario ha generado mayor inquietud entre los allegados, quienes solicitan claridad sobre los protocolos aplicados y el seguimiento realizado dentro del establecimiento. Los familiares manifestaron que requieren información detallada sobre las circunstancias del fallecimiento y los procedimientos médicos y administrativos que se activaron tras el hallazgo.
Organizaciones cercanas a la defensa de derechos humanos han solicitado que el caso sea investigado con total transparencia, buscando establecer responsabilidades y evitar que situaciones similares vuelvan a registrarse dentro del centro de reclusión. Voceros de estas agrupaciones indicaron que es fundamental revisar condiciones de seguridad, atención psicosocial y vigilancia interna para garantizar la protección de los internos.
Mientras se esperan resultados oficiales, el caso continúa generando conmoción en el entorno social del fallecido. La familia reitera su exigencia de respuestas claras y oportunas, señalando que solo una investigación completa permitirá conocer qué ocurrió y determinar si existieron fallas institucionales en la custodia del recluso.



