¡El caos se apodera del Huila! Los municipios de Nátaga y Suaza están viviendo momentos de extrema tensión tras el alarmante descubrimiento de que grupos guerrilleros, al parecer disidencias de Las Farc, estarían utilizando las instalaciones escolares para realizar reuniones secretas.
Estas denuncias fueron realizadas por Jan Jefferson Pacheco, vicepresidente de la Asociación de Institutores Huilenses, quien afirmó ante los medios de comunicación regional, los avisos dado por la comunidad educativa y los padres de familia, quienes temen por la seguridad de sus hijos y por el orden público en general.
«Hemos recibido informes inquietantes por parte de la comunidad. En Nátaga y Suaza, se ha detectado la presencia de grupos al margen de la ley que han comenzado a convocar reuniones en las escuelas. Aunque no podemos confirmar a qué estructura pertenecen, es evidente que la situación es alarmante”, indicó el docente y miembro del grupo sindical de la ADIH.
Gran preocupación
Asimismo, el vicepresidente de la Asociación de Institutores Huilenses, dio a conocer la preocupación que vive la comunidad educativa, el cual se ha disparado tras los reportes de citaciones a docentes en Suaza y Nátaga.
“Este tipo de actividades clandestinas en las escuelas ha generado una ola de inquietud entre los padres de familia, que temen por la seguridad de sus hijos. La situación se agrava en Nátaga, donde también se han reportado incidentes que alteran el orden público. La presencia de estos grupos ha llevado a muchas familias a abstenerse de enviar a sus hijos a las escuelas de manera regular. La gente está optando por mantener a sus hijos en casa por miedo a que puedan estar en medio de estas actividades ilícitas”, agregó Pacheco.
Petición de medidas urgentes
La noticia ha causado un terremoto en la región, con padres y educadores pidiendo medidas urgentes para garantizar la seguridad en las escuelas. Los rumores sobre la presencia de guerrilleros y su uso de las instalaciones escolares como bases de operaciones han encendido una alarma que resuena en cada rincón del Huila.
A medida que la situación se desarrolla, las autoridades locales están bajo presión para tomar medidas decisivas y proteger a la comunidad educativa.
“La inquietud y el temor se han apoderado de los habitantes de Nátaga y Suaza, quienes exigen respuestas y garantías de seguridad. Este escándalo subraya una vez más la necesidad urgente de fortalecer la seguridad en las regiones afectadas y garantizar que las escuelas sigan siendo espacios seguros para el aprendizaje. La comunidad está vigilante y espera que las autoridades actúen con rapidez para restaurar el orden y proteger a los niños que se han convertido en víctimas de esta desafortunada situación”, concluyó el vocero del grupo sindical de educadores del Huila.



