Guatemala investiga el papel del Ejército tras la muerte de ocho personas en Huité

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El Gobierno de Guatemala ordenó abrir una investigación para esclarecer los hechos armados registrados el domingo 27 de septiembre en el municipio de Huité, departamento de Zacapa, donde murieron ocho personas.

El caso ha generado especial atención debido a las denuncias de habitantes y familiares de las víctimas sobre una posible participación de personas identificadas como militares durante los ataques. Al mismo tiempo, el Ministerio de la Defensa sostiene que el Ejército desplegó unidades hacia la zona, pero asegura que los soldados no ingresaron al área donde se desarrollaban los enfrentamientos.

El presidente Bernardo Arévalo reconoció posteriormente que sí hubo presencia militar en el contexto de los hechos y ordenó al ministro de la Defensa, Henry Sáenz, establecer una comisión multidisciplinaria para determinar qué ocurrió, cuál fue el alcance de la actuación de las unidades desplegadas y si se respetaron los protocolos correspondientes.

Mientras tanto, el Ministerio Público mantiene abierta una investigación penal. Los fiscales procesaron cuatro escenas relacionadas con los hechos y recolectaron 77 indicios balísticos que serán sometidos a análisis técnico y pericial.

¿Qué ocurrió en Huité?

Los hechos comenzaron durante la tarde del domingo 27 de septiembre en Huité, un municipio del departamento de Zacapa, en el oriente de Guatemala.

De acuerdo con información recopilada posteriormente por medios guatemaltecos a partir de informes policiales, testigos y autoridades, un grupo de hombres fuertemente armados habría ingresado al municipio en varios vehículos alrededor de las 17:30 horas.

Los informes preliminares citados por Prensa Libre mencionan aproximadamente 20 hombres vestidos con indumentaria de tipo comando o militar. También aparece entre las hipótesis investigadas la posibilidad de que el grupo estuviera buscando a Haroldo Waldemar Lorenzana Terraza, conocido como «Haroldito» Lorenzana y señalado por autoridades estadounidenses y guatemaltecas por vínculos con el narcotráfico. Esta versión todavía forma parte de las investigaciones y no constituye una conclusión judicial sobre lo sucedido.

Los disparos se produjeron en distintos puntos de Huité y la violencia se extendió durante varias horas.

Uno de los episodios más graves ocurrió en las inmediaciones de un sector donde se desarrollaban actividades deportivas. También se registraron ataques en otros puntos del municipio.

La Fiscalía terminó procesando cuatro escenarios relacionados con los hechos: el ingreso al municipio, el barrio El Campo, el caserío El Corralito de la aldea El Encinal y las inmediaciones de la Escuela Oficial de Párvulos.

Ocho personas murieron durante los hechos

La cifra de víctimas fue aumentando durante las primeras horas y días posteriores al ataque.

Inicialmente fueron localizadas siete personas fallecidas en los distintos escenarios procesados por las autoridades. Posteriormente, un hombre que había resultado herido durante los hechos murió en un centro asistencial, elevando a ocho el número total de fallecidos.

El Ministerio Público informó que entre las víctimas había tres mujeres y cinco hombres. Entre los fallecidos se encontraba un menor de edad.

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses identificó inicialmente a varias de las víctimas, entre ellas Carlos Donato Paiz Mateo, Juan Carlos Pedroza Agustín, Cintia Gabriela Paz Paiz de Morales, Vilma Elizabeth Paz Paiz, Uve Lisbeth Paz Paiz y Mario René Romero Díaz. La información oficial también identificó posteriormente a Denis Alonzo Herrera Gonzales, de 14 años, mientras que la octava víctima correspondió a un hombre que falleció después de haber sido trasladado para recibir atención médica.

La Municipalidad de Huité publicó esquelas en memoria de siete de las personas fallecidas y suspendió actividades locales previstas después de los acontecimientos.

La Fiscalía encontró 77 indicios balísticos

Uno de los elementos centrales de la investigación es la evidencia recopilada en las diferentes escenas.

El Ministerio Público informó que sus fiscales y técnicos de la Dirección de Investigaciones Criminalísticas procesaron cuatro lugares vinculados con los ataques.

Durante las diligencias se localizaron 77 indicios balísticos, además de otros elementos considerados relevantes para determinar la secuencia de los acontecimientos.

Todo el material fue embalado y enviado para análisis técnico y pericial. Estos estudios pueden ayudar a establecer qué armas fueron utilizadas, desde dónde se efectuaron los disparos y si existe una relación entre los diferentes escenarios.

La evidencia será especialmente importante para reconstruir los hechos debido a que existen versiones diferentes sobre quiénes participaron y cómo se desarrolló la violencia.

¿Qué dice el Ejército de Guatemala?

El Ministerio de la Defensa inicialmente negó que el Ejército hubiera participado en los ataques.

Sin embargo, posteriormente confirmó que vehículos militares y soldados sí fueron movilizados hacia Huité como respuesta a la situación de violencia.

La institución explicó que se trataba de vehículos J8 y camiones con elementos de la Segunda Brigada de Infantería. Según la versión oficial de Defensa, las unidades llegaron cuando ya existía un enfrentamiento armado y permanecieron en los accesos del municipio.

La explicación del Ministerio de la Defensa es que los soldados decidieron no ingresar al área donde se desarrollaba el enfrentamiento porque hacerlo podía incrementar el nivel de violencia y poner en riesgo a civiles.

La institución también señaló que los accesos habían sido bloqueados con barricadas colocadas por vecinos.

De acuerdo con esta versión, el despliegue militar se produjo después de los primeros acontecimientos violentos y no corresponde a un operativo ejecutado por el Ejército dentro de Huité.

¿Por qué se investiga entonces al Ejército?

La controversia surgió principalmente por los testimonios de habitantes, familiares y autoridades locales que aseguran haber visto personas con apariencia o vestimenta militar durante los hechos.

Algunos pobladores sostuvieron que la incursión fue realizada por hombres que utilizaban uniformes y equipo semejantes a los de las fuerzas de seguridad.

El concejal cuarto de Huité, Carlos Alejandro López, también cuestionó la versión de que se hubiera producido un enfrentamiento entre grupos armados y afirmó públicamente que los habitantes estaban participando en una actividad deportiva cuando se produjeron los ataques. Sus señalamientos forman parte del contexto que deberá ser contrastado por las investigaciones oficiales.

Por otro lado, el Ministerio de la Defensa sostiene que sus unidades sí estuvieron en los alrededores, pero que no ingresaron al municipio ni participaron en los ataques.

El propio presidente Bernardo Arévalo reconoció que hubo presencia militar, pero señaló que todavía debe determinarse exactamente qué hicieron las unidades, en qué momento estuvieron en la zona y cuál fue el alcance de su participación.

Por esa razón, la investigación no parte de una conclusión sobre la responsabilidad del Ejército, sino que busca establecer los hechos con base en evidencia y determinar si existió o no participación de elementos militares en las muertes.

Arévalo ordena una comisión multidisciplinaria

El 30 de septiembre, el presidente Bernardo Arévalo anunció la creación de una comisión multidisciplinaria dentro del Ministerio de la Defensa.

La comisión fue encargada de revisar las actuaciones militares relacionadas con el episodio.

Según explicó el mandatario, el informe deberá establecer la forma, el momento y el alcance de la participación del Ejército durante los acontecimientos.

El documento será entregado al Ministerio Público para que pueda incorporarse a la investigación penal que ya está en curso.

El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, también respaldó la investigación y señaló que la institución realizará los procedimientos administrativos internos necesarios para determinar las circunstancias relacionadas con el despliegue.

La investigación interna analizará diferentes aspectos de la actuación militar, incluidos elementos operativos, logísticos, doctrinarios y de personal.

La investigación penal está en manos del Ministerio Público

La investigación del Ministerio Público es independiente de la revisión administrativa ordenada dentro del Ministerio de la Defensa.

La Fiscalía debe determinar qué ocurrió, quiénes participaron en los ataques y cuáles fueron las circunstancias que provocaron la muerte de las ocho personas.

Para ello cuenta con evidencia balística, escenas procesadas, testimonios y otros elementos que deberán ser analizados.

La existencia de cuatro escenas diferentes también complica la reconstrucción de los hechos, ya que los fallecimientos no ocurrieron en un único punto.

El Ministerio Público todavía no ha establecido públicamente una conclusión definitiva sobre la responsabilidad de los autores.

Por ello, las versiones sobre una intervención militar, un enfrentamiento entre grupos criminales o un posible operativo relacionado con la búsqueda de una persona vinculada al narcotráfico deben mantenerse como hipótesis mientras avanza la investigación.

La hipótesis relacionada con el narcotráfico

Uno de los elementos que ha aumentado la complejidad del caso es la posible relación con estructuras de narcotráfico que tienen presencia histórica en el departamento de Zacapa.

Informes policiales citados por Prensa Libre plantean que el grupo armado que ingresó a Huité habría estado siguiendo a Haroldo Waldemar Lorenzana Terraza, conocido como «Haroldito».

Lorenzana pertenece a una familia vinculada históricamente con estructuras de narcotráfico en el oriente de Guatemala. Estados Unidos lo señala por delitos relacionados con tráfico de drogas y mantiene una recompensa por información que permita su captura.

Sin embargo, que esta hipótesis aparezca en informes policiales no significa que ya se haya establecido judicialmente que el ataque fue una operación para capturarlo.

La Fiscalía deberá determinar si realmente existió esa operación, quién la organizó y cuál fue la relación entre ese supuesto objetivo y las ocho muertes.

Una comunidad marcada por el temor y las preguntas

Después de los ataques, habitantes de Huité salieron a las calles para exigir explicaciones y justicia.

Los funerales de las víctimas estuvieron acompañados por familiares y vecinos, mientras autoridades municipales reclamaban una investigación que permitiera esclarecer quiénes fueron los responsables.

La situación también provocó la suspensión de actividades locales, incluida parte de la programación relacionada con celebraciones municipales.

El reclamo central de los habitantes se relaciona con la necesidad de determinar qué ocurrió durante las horas de violencia y por qué un grupo fuertemente armado pudo desplazarse por diferentes sectores de la localidad.

La presencia posterior de unidades militares se convirtió en uno de los principales puntos de controversia.

¿Qué falta por esclarecer?

Aún existen varias preguntas que deberán ser respondidas por las investigaciones.

Entre ellas se encuentran:

  • Quiénes integraban el grupo armado que ingresó a Huité.
  • Cuál era el objetivo de su presencia en el municipio.
  • Si realmente buscaban capturar a Haroldo Lorenzana.
  • Quiénes realizaron los disparos que provocaron las ocho muertes.
  • Qué armas fueron utilizadas.
  • En qué momento llegaron las unidades del Ejército.
  • Dónde se encontraban exactamente los vehículos y soldados.
  • Si algún elemento militar ingresó al municipio.
  • Si hubo participación directa o indirecta de integrantes de las fuerzas de seguridad.
  • Qué relación existe entre los diferentes escenarios procesados por el Ministerio Público.

La respuesta a estas preguntas dependerá principalmente de los análisis balísticos, testimonios, registros y demás evidencias recopiladas por la Fiscalía.

Gobierno promete esclarecer los hechos

El Gobierno de Guatemala enfrenta ahora el desafío de esclarecer un episodio en el que existen versiones contrapuestas sobre la actuación de las fuerzas de seguridad.

La administración de Bernardo Arévalo ha reconocido que hubo presencia militar en la zona y ha ordenado una investigación interna, mientras el Ministerio Público continúa con las diligencias penales.

Por el momento, no existe una conclusión oficial que establezca que el Ejército sea responsable de las ocho muertes. Tampoco se ha establecido definitivamente que los fallecimientos sean consecuencia de un enfrentamiento entre organizaciones criminales.

Lo confirmado hasta ahora es que el 27 de septiembre se registraron varios hechos armados en Huité, Zacapa; ocho personas murieron; el Ministerio Público procesó cuatro escenas y recolectó 77 indicios balísticos; y unidades del Ejército fueron desplegadas en el área durante la jornada.

La investigación en Huité deberá determinar qué ocurrió realmente y establecer, con base en la evidencia, las responsabilidades que correspondan.


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