Los aliados de Matiz y Aranda lograron posicionar sus proyectos políticos de cara al 2027.
Las recientes elecciones al Congreso dejaron un claro mensaje político en el departamento del Tolima: las grandes ganadoras de la jornada fueron la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, y la gobernadora Adriana Magali Matiz. Ambas mandatarias lograron posicionar a sus aliados en la Cámara de Representantes y fortalecer sus proyectos políticos con miras a las elecciones territoriales de 2027. La estrategia de impulsar candidatos cercanos a sus proyectos, respaldados por estructuras políticas y administrativas de las administraciones municipal y departamental, terminó dando resultados. Analistas políticos coinciden en que esta jugada no solo fortaleció su influencia actual, sino que también les abre el camino para consolidar liderazgos en el futuro político del departamento.
En el caso de Johana Aranda, su respaldo a la candidatura de Carlos Edward Osorio, del Centro Democrático, tuvo un impacto político inmediato. Con este apoyo, la alcaldesa no solo contribuyó a posicionar a un aliado en la Cámara de Representantes, sino que también empezó a perfilar lo que podría ser su estrategia política para el futuro. Uno de los efectos más visibles de esta movida es la proyección de Cristián David Ávila, actual secretario de Desarrollo Rural de Ibagué, quien podría convertirse en una de las cartas cercanas a Aranda para disputar la Alcaldía de la ciudad en las elecciones de 2027.
Pero el movimiento también tuvo consecuencias para otros sectores políticos. El respaldo de Aranda a Osorio terminó debilitando la candidatura de Carolina Hurtado, hermana del exalcalde Andrés Hurtado, quien finalmente no logró alcanzar una curul en la Cámara de Representantes y se terminó “quemando”. Con este resultado, Aranda empieza a marcar distancia política y a perfilar un camino propio que, según algunos analistas, podría mantenerse dentro de la órbita del uribismo.
Por su parte, la gobernadora Adriana Magali Matiz también salió fortalecida de la jornada electoral. La elección de Guillermo Ignacio Alvira, considerado cercano a su proyecto político, fue interpretada como una señal importante dentro del panorama político del Tolima. Para algunos analistas, este resultado representa un primer gesto de independencia frente al principal jefe político del conservatismo tolimense: el senador saliente Óscar Barreto Quiroga. Incluso, durante la campaña de Alvira, se evidenció una disputa por liderazgos dentro del partido.
Este pulso político terminó afectando a candidaturas cercanas al barretismo, como la del representante Gerardo Yepes Caro, quien no logró mantener su curul en el Congreso. De cara al futuro político del Tolima, la nueva correlación de fuerzas podría influir directamente en la entrega de avales del Partido Conservador Colombiano para las elecciones territoriales de 2027.




