FUEGO SIN VIGILANCIA 

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Mandataria advierte riesgos por quemas controladas en medio de altas temperaturas.

La preocupación crece en Natagaima ante el aumento de incendios forestales que, lejos de ser accidentes aislados, estarían directamente relacionados con las llamadas quemas controladas. Esta práctica, utilizada por algunos habitantes para limpiar terrenos, se ha convertido en una amenaza latente en medio de las altas temperaturas que azotan al municipio.

La alcaldesa Astrid Pava lanzó una fuerte advertencia al señalar que las condiciones climáticas actuales, caracterizadas por la ausencia de lluvias y la presencia de fuertes vientos, están facilitando la rápida propagación del fuego. Según explicó, la sequedad del terreno convierte cualquier chispa en un riesgo mayor.

“Yo, como autoridad administrativa del municipio, me preocupo”, expresó la mandataria, evidenciando la gravedad del panorama. A pesar de algunas lluvias leves registradas en zonas cercanas, Natagaima continúa enfrentando una situación crítica que mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad.

El problema no solo radica en el clima, sino también en la falta de conciencia de algunos ciudadanos que continúan realizando quemas sin medir las consecuencias. La combinación de calor extremo, vegetación seca y vientos intensos crea el escenario perfecto para que el fuego se salga de control en cuestión de minutos.

Desde la Administración Municipal, a través de la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente, se han intensificado las campañas de sensibilización con el fin de frenar estas prácticas. El llamado es claro: evitar la quema de pastos, hojas y residuos vegetales, ya que estos pueden reutilizarse como abono natural sin generar riesgos.

Las autoridades insisten en que la prevención es clave para evitar tragedias mayores. Además, advierten que los incendios no solo afectan la vegetación, sino que también generan graves impactos en la fauna, los cultivos y las fuentes hídricas, que ya muestran signos de disminución.

La alarma no es infundada. Natagaima aún recuerda el devastador incendio ocurrido en septiembre de 2024, una emergencia que dejó profundas cicatrices en el territorio y que hoy sirve como advertencia de lo que podría repetirse si no se toman medidas urgentes.

La mandataria reiteró el llamado a la responsabilidad colectiva, asegurando que el cuidado del entorno es una tarea de todos. Mientras tanto, las autoridades se mantienen en vigilancia constante ante cualquier señal de nuevos focos de incendio.


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