CARICOM refuerza la pesca del Caribe ante huracanes y desastres climáticos

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Los países del Caribe están acelerando sus esfuerzos para proteger la pesca y las comunidades costeras frente al impacto de huracanes, tormentas, oleaje extremo y otros fenómenos asociados al cambio climático. En este contexto, la Comunidad del Caribe (CARICOM) y diferentes organismos regionales han puesto en marcha mecanismos de financiación, seguros y proyectos de infraestructura destinados a mejorar la capacidad de recuperación del sector pesquero.

Sin embargo, es importante hacer una precisión sobre la información que circula acerca de un supuesto fondo de emergencia para la reconstrucción de muelles pesqueros. Hasta el 25 de septiembre de 2026, los documentos oficiales consultados de CARICOM no registran la creación de un fondo regional con ese nombre y destinado exclusivamente a reconstruir muelles pesqueros en todos los países miembros.

Lo que sí está confirmado es la puesta en marcha de un proyecto regional de US$12,55 millones para aumentar la resiliencia climática y frente a desastres del sector pesquero, además de mecanismos de seguro que permiten financiar la recuperación de infraestructura pesquera después de fenómenos extremos.

Consulta el anuncio oficial de CARICOM sobre el proyecto de US$12,5 millones

Un proyecto regional de US$12,55 millones

El anuncio más reciente relacionado con este proceso fue realizado por CARICOM el 16 de septiembre de 2026, cuando la organización informó sobre el lanzamiento del proyecto Climate Change Resilience in the Caribbean Fisheries Sector (CC4FISH-II).

La iniciativa cuenta con una subvención de aproximadamente US$12,55 millones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y busca fortalecer la capacidad de adaptación del sector pesquero frente al cambio climático y los desastres naturales.

El proyecto está siendo ejecutado regionalmente por el Caribbean Community Climate Change Centre (CCCCC), en asociación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y otros organismos nacionales y regionales.

La iniciativa está dirigida específicamente a Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago.

CARICOM calcula que más de 21.800 personas, entre pescadores, propietarios de embarcaciones, procesadores y habitantes de comunidades costeras, podrán beneficiarse de las diferentes intervenciones previstas.

¿Qué tiene que ver esto con los muelles pesqueros?

La infraestructura ubicada en tierra es uno de los puntos vulnerables de la actividad pesquera caribeña.

Un huracán no solamente puede destruir embarcaciones. Las marejadas, los fuertes vientos y las inundaciones también pueden afectar muelles, embarcaderos, sitios de desembarque, mercados, instalaciones de almacenamiento, plantas de hielo y centros de procesamiento.

Cuando estas estructuras quedan inutilizadas, los pescadores pueden tener dificultades para desembarcar sus capturas, almacenar el producto y trasladarlo hacia los mercados.

Por eso, el proyecto CC4FISH-II contempla inversiones en embarcaciones e infraestructura adaptadas al clima, así como medidas para que los sitios de desembarque, instalaciones de procesamiento y mercados puedan resistir mejor los efectos de fenómenos climáticos extremos.

El propio GEF registra el proyecto con una subvención de US$12.545.661, mientras que el proyecto contempla además un volumen importante de cofinanciación. El financiamiento del GEF corresponde al componente de donación y no debe confundirse con un fondo de emergencia exclusivo para reconstruir muelles.

Ficha oficial del proyecto CC4FISH-II en el Fondo para el Medio Ambiente Mundial

La región busca pasar de reaccionar a prevenir

La estrategia representa un cambio importante en la manera de abordar los desastres que afectan al sector pesquero.

Durante años, buena parte de la asistencia se ha movilizado después de que un huracán o una tormenta destruye embarcaciones, infraestructura y equipos. Ahora, los organismos regionales están intentando combinar prevención, adaptación, seguros, infraestructura resistente y mecanismos financieros de respuesta rápida.

En junio de 2026, el Consejo Ministerial del Caribbean Regional Fisheries Mechanism (CRFM) también abordó la necesidad de fortalecer la resiliencia del sector pesquero frente a los riesgos climáticos y los desastres, incluyendo el acceso a seguros.

El CRFM es un organismo intergubernamental relacionado con CARICOM que trabaja en asuntos de pesca, acuicultura y economía azul.

Información de CARICOM sobre la reunión ministerial del CRFM de junio de 2026

El seguro que puede financiar la recuperación de muelles e infraestructura

Una pieza fundamental de esta estrategia es COAST, el mecanismo de seguro paramétrico creado específicamente para el sector pesquero del Caribe.

COAST es administrado por el Caribbean Catastrophe Risk Insurance Facility (CCRIF) y proporciona protección financiera a los gobiernos cuando fenómenos como huracanes, tormentas, lluvias intensas u oleaje elevado afectan a las comunidades pesqueras.

A diferencia de un seguro tradicional, los pagos de COAST se activan utilizando parámetros relacionados con el fenómeno climático, como la intensidad de los ciclones, la lluvia o las condiciones del oleaje. Esto permite que los recursos puedan llegar con rapidez después de un evento que active la cobertura.

Actualmente, seis países o territorios caribeños cuentan con pólizas COAST: Granada, Santa Lucía, Anguila, Barbados, San Vicente y las Granadinas y las Islas Turcas y Caicos.

Lo relevante para la infraestructura pesquera es que los recursos recibidos por los gobiernos pueden utilizarse para apoyar a los pescadores y para reparar infraestructura crítica del sector, incluidos muelles, embarcaderos, sitios de desembarque y otras instalaciones relacionadas con la pesca.

Información oficial de CCRIF sobre el mecanismo de seguro COAST

El antecedente de Granada tras el huracán Beryl

Un ejemplo permite entender cómo puede funcionar este sistema en la práctica.

Después del paso del huracán Beryl en julio de 2024, Granada recibió un pago de aproximadamente US$1,066 millones mediante su póliza COAST.

El huracán afectó especialmente a la isla de Carriacou y provocó daños en embarcaciones pesqueras, motores, equipos, sitios de desembarque y otras infraestructuras vinculadas con la actividad pesquera.

Según CCRIF, los daños totales estimados en las unidades pesqueras afectadas ascendieron a aproximadamente EC$5 millones, mientras que el pago de COAST representó alrededor del 56 % de ese valor.

El caso muestra por qué los mecanismos de financiación rápida son importantes para las economías costeras: la recuperación no depende únicamente de reconstruir una embarcación, sino también de restablecer los lugares desde donde los pescadores trabajan y comercializan sus productos.

El Caribe enfrenta una exposición creciente a fenómenos extremos

La vulnerabilidad del sector pesquero no se limita a los huracanes.

Las comunidades costeras de la región también están expuestas a cambios en las condiciones del océano, lluvias intensas, erosión costera, aumento del nivel del mar y alteraciones de los ecosistemas marinos.

CARICOM ha señalado que el sector pesquero desempeña un papel importante en la seguridad alimentaria, los ingresos de las comunidades costeras y la economía regional, al tiempo que enfrenta una exposición cada vez mayor a condiciones climáticas cambiantes y eventos extremos.

Por esta razón, el proyecto CC4FISH-II no se concentra únicamente en construir infraestructura más resistente.

Restauración de ecosistemas y protección de las comunidades

Otra parte del proyecto regional está relacionada con la restauración y protección de ecosistemas costeros.

Los arrecifes de coral, manglares y pastos marinos cumplen funciones importantes para las comunidades costeras y los ecosistemas pesqueros. El proyecto contempla trabajar con comunidades para restaurar ecosistemas dañados y mejorar el seguimiento de su estado.

La idea es que la adaptación no dependa exclusivamente de estructuras de concreto.

La combinación de infraestructura resistente, ecosistemas saludables, mejores embarcaciones, planificación pesquera y mecanismos financieros puede ayudar a reducir la vulnerabilidad de las comunidades que dependen directamente del mar.

También se busca mejorar el acceso a seguros y financiación

El componente financiero es otro de los pilares del programa.

CARICOM informó que CC4FISH-II buscará fortalecer las políticas de adaptación y gestión del riesgo de desastres y facilitar que los actores del sector pesquero tengan acceso a seguros y servicios financieros.

Esto es particularmente relevante para los pequeños pescadores, que pueden tener dificultades para asumir por cuenta propia los costos derivados de la destrucción de una embarcación, equipos o infraestructura de desembarque.

El objetivo es que la respuesta ante un desastre no dependa exclusivamente de ayudas extraordinarias movilizadas después de ocurrido el fenómeno.

Un problema que CARICOM ya había identificado

La necesidad de mejorar la infraestructura pesquera no es nueva.

En los trabajos regionales relacionados con la política pesquera del Caribe se ha identificado la necesidad de contar con infraestructura costera y terrestre más resistente para las operaciones de pequeña escala.

El CRFM ha señalado entre los desafíos del sector la falta de tecnologías adaptadas al clima y las dificultades para hacer que la infraestructura en tierra utilizada por las pesquerías sea más resistente a los impactos climáticos.

En ese contexto, la reconstrucción después de un desastre empieza a estar acompañada por una nueva prioridad: construir nuevamente, pero incorporando medidas que permitan resistir mejor el próximo evento extremo.

¿Existe entonces un fondo de emergencia específico para reconstruir muelles?

La respuesta requiere distinguir entre varios mecanismos.

No aparece confirmado en las fuentes oficiales consultadas un nuevo fondo regional de CARICOM denominado específicamente «fondo de emergencia para la reconstrucción de muelles pesqueros».

Lo que sí existe y está documentado es una combinación de instrumentos:

  • CC4FISH-II: proyecto regional de US$12,55 millones para aumentar la resiliencia climática del sector pesquero en cinco países de CARICOM.
  • COAST: mecanismo de seguro que puede proporcionar recursos a los gobiernos después de determinados eventos climáticos para apoyar a los pescadores y reparar infraestructura pesquera.
  • CRFM: organismo regional que impulsa políticas y estrategias para mejorar la resiliencia de la pesca y la acuicultura.
  • CCCCC: organismo encargado de ejecutar regionalmente el proyecto CC4FISH-II junto con la FAO y socios nacionales.

Por ello, presentar todo este conjunto de mecanismos como un único «fondo de emergencia para reconstruir muelles pesqueros» sería impreciso.

Una estrategia regional con horizonte hasta 2030

El proyecto CC4FISH-II tiene una perspectiva de largo plazo y busca que las medidas de adaptación se incorporen a las políticas nacionales y regionales.

Su enfoque combina infraestructura, embarcaciones, ecosistemas, planificación, gestión de riesgos y financiación. De esta manera, la respuesta no queda limitada a reparar los daños una vez ocurridos, sino que intenta disminuir la vulnerabilidad antes de que llegue el siguiente fenómeno extremo.

La magnitud de los recursos movilizados también refleja la dimensión del desafío. El proyecto registrado por el GEF contempla US$12,545 millones en recursos del GEF y más de US$51,8 millones en cofinanciación, aunque estas cifras corresponden al proyecto regional completo y no exclusivamente a la reconstrucción de muelles.

La pesca, entre la economía y la adaptación climática

Para las naciones insulares del Caribe, proteger la infraestructura pesquera tiene una dimensión económica y social.

Un muelle o un sitio de desembarque puede ser el punto de conexión entre los pescadores, las embarcaciones, los mercados, los centros de procesamiento y los consumidores. Cuando esa infraestructura queda inutilizada después de un huracán, el impacto puede extenderse mucho más allá de la estructura física dañada.

Por eso, las iniciativas que actualmente impulsan CARICOM, el CRFM, el CCCCC, la FAO, el GEF y CCRIF buscan crear un sistema en el que la infraestructura, los seguros, la planificación y la adaptación climática trabajen conjuntamente.

El anuncio de septiembre de 2026 sobre los US$12,55 millones para fortalecer la resiliencia de las pesquerías constituye uno de los movimientos más recientes dentro de esa estrategia regional. No se trata, según la documentación oficial disponible, de un único fondo destinado exclusivamente a reconstruir muelles, sino de un conjunto de mecanismos que buscan que las comunidades pesqueras del Caribe puedan resistir los desastres y recuperarse con mayor rapidez.


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