El debate por la nueva escala salarial del Hospital Universitario San José (HUSJ) reveló tensiones políticas sobre el futuro laboral de su personal asistencial. La administración, liderada por el equipo del Dr. Juan Carlos Arteaga, defendió ante el Concejo de Popayán el desmonte del “contrato sindical”, figura que durante años funcionó como soporte financiero, pero terminó consolidando una estructura paralela que dejó sin estabilidad a cientos de trabajadores de la salud.
Durante la presentación, el subgerente administrativo y gerente encargado, Diego Andrés Castro, afirmó que la prioridad institucional es garantizar condiciones dignas y anunció la proyección de aproximadamente 500 cargos asistenciales para el próximo año. La meta es transitar hacia una planta temporal formalizada que elimine la inequidad entre contratistas y funcionarios, situación que ha obligado a muchos profesionales a asumir mayores cargas laborales para intentar equilibrar ingresos.
No obstante, la jefa de talento humano, Marta Paredes, advirtió que la formalización requiere ordenar primero la escala salarial, hoy contraria al Decreto Ley 785 de 2005 debido a la existencia de múltiples asignaciones para un mismo grado profesional. Su propuesta ajusta la tabla, elimina la figura de “trabajador oficial” y permite cumplir requisitos legales para obtener el aval nacional.
Los representantes de los trabajadores respaldaron la iniciativa, pero exigieron que la transición no reduzca los ingresos netos y que se reconozca la experiencia acumulada. Señalaron que cargas como la Tasa Pro-Deporte y diversas estampillas afectan su remuneración actual. En el Concejo, voces como las de Lucio Jurado y José Luis Diago pidieron prudencia financiera y estudios que demuestren la sostenibilidad de una nómina ampliada.




