La confirmación de que las disidencias de las FARC están vinculando a menores en el Tolima encendió las alarmas de las autoridades departamentales.
En un reciente Consejo de Seguridad, el secretario de Interior, Ricardo Suárez, reveló la gravedad de la situación y anunció la activación de rutas de protección para salvaguardar a la población civil.
El caso más reciente se registró en Cunday, donde tras el asesinato de un ciudadano se confirmó la intervención de estos grupos armados. Allí se activó un protocolo especial de protección, mientras se denunciaban amenazas contra otros habitantes.
Suárez explicó que, en cumplimiento de la Alerta Temprana 02 de 2023, se identificó un fenómeno de “tercerización” criminal. Bandas locales en municipios como Armero Guayabal, Ambalema, Honda, San Sebastián de Mariquita y Lérida estarían siendo contratadas para ejercer control social mediante microtráfico y préstamos ilegales conocidos como ‘gota a gota’.
La situación es aún más preocupante en materia de infancia. A la fecha, 17 menores han sido recuperados de estructuras armadas, pero en Mariquita se reportan seis jóvenes desaparecidos. El funcionario advirtió: “Las redes sociales están siendo utilizadas para dos delitos supremamente graves: primero, el reclutamiento forzado con ofrecimientos de dádivas, dinero y supuestas mejores oportunidades; el segundo es la trata de personas, donde también son engañados con falsas ofertas de empleo en otros países, terminando en explotación sexual”.
La Secretaría de Interior reiteró su compromiso en la lucha contra la utilización de menores en el conflicto armado y llamó a la vigilancia digital para frenar estas prácticas que siguen sembrando miedo en el Tolima.




