La ola de terrorismo y violencia que azota Jamundí, al sur del Valle del Cauca, está causando la desintegración del tejido social y comunitario. Según información obtenida por SEMANA, el 90 % de la Junta de Acción Comunal del corregimiento Villa Colombia renunció tras el terrible asesinato del líder social y presidente de esa corporación, Yeri Gaitán.
Yeri Gaitán fue asesinado el 1.° de julio por miembros del frente disidente Jaime Martínez, liderados por alias Iván Mordisco. El líder social fue sacado de su residencia en Villa Colombia y ejecutado a tiros en la cancha del corregimiento de Ampudia, también ubicado en la zona rural de Jamundí.
Ante este escenario, la mayoría de los integrantes de la Junta de Acción Comunal de Villa Colombia decidieron renunciar. Entre los renunciantes se encuentran Kimberly Lasso Acosta, secretaria; Miriam Ruth Flórez, fiscal; Édgar Lasso Flórez, delegado; Norberto Cardona y José Vidal, del comité deportivo. También presentaron su dimisión los conciliadores Georgina Andrea y Leyder Hoyos; los tesoreros Juan David Zambrano y Jheikson Victoria; Luis David Camayo, Luciano Ulcué y Jarol Torres del comité Codel; Orlando Rivera del comité de Educación; Isabel Enriqueta Muñoz del comité Empresarial; y Patricia Gaviria, Lucía Guerrero, Luz Dary Flor y Marianela Flórez del comité CIG.
El brutal asesinato de Yeri Gaitán tuvo lugar a las 6:30 de la mañana del lunes festivo primero de julio. Los disidentes irrumpieron en su hogar, lo sacaron a la fuerza mientras sus familiares suplicaban por su vida, y lo trasladaron a la cancha en Ampudia donde fue ejecutado con 27 disparos. Yeri era reconocido por sus iniciativas sociales y deportivas en su comunidad, así como por liderar esfuerzos para mejorar las condiciones de las vías locales. En los meses previos, estaba comprometido en establecer rutas de protección y autoprotección para el territorio ante la creciente violencia perpetrada por las Farc.




