Andrés Hurtado negó participación en solicitud electoral, denunciando fraude.
El panorama político tolimense volvió a estremecerse con un episodio que generó polémica y dejó al descubierto prácticas cuestionables en los escenarios electorales. El presidente del Partido de La U en el Tolima, Andrés Hurtado, denunció que su nombre fue utilizado sin autorización en un trámite ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que calificó como un acto de suplantación y falsedad en documento público.
Según información divulgada por medios regionales, en la solicitud de revocatoria contra un aspirante a la Cámara de Representantes aparecían el nombre, la firma y el número de cédula de Hurtado. Sin embargo, el dirigente político rechazó de manera categórica cualquier vínculo con ese documento y aseguró que se trataba de un intento de manipulación para afectar su reputación.
“Quiero dejar claro que no firmé, no avalé ni participé en la elaboración o radicación de ese escrito”, manifestó con firmeza. Además, explicó que el correo electrónico registrado en la solicitud no corresponde a él ni a su equipo de trabajo, lo que refuerza la hipótesis de un fraude.
Ante la gravedad del hecho, Hurtado radicó denuncias formales ante la Fiscalía General de la Nación y el propio Consejo Nacional Electoral. El objetivo es que se investiguen los presuntos delitos de suplantación de identidad y falsedad en documento oficial, y que se identifique a los responsables de lo que calificó como una estrategia de “guerra sucia”.
El político subrayó que estas maniobras buscan afectar su buen nombre y generar confusión tanto en la justicia como en la ciudadanía. “Mi trayectoria política ha sido pública y transparente. Andrés Hurtado no gana campañas en los estrados judiciales; nuestras victorias se construyen en los barrios, en las veredas y se sellan en las urnas con el respaldo de la gente”, puntualizó.
El dirigente aseguró que su equipo jurídico hará seguimiento detallado al proceso y reiteró que no permitirá que estas prácticas interfieran en el ejercicio democrático del Tolima. Para él, la política debe desarrollarse en escenarios legítimos y no mediante falsificaciones que buscan desestabilizar procesos electorales.
Este nuevo episodio coloca nuevamente en el centro del debate la transparencia de los procedimientos electorales en la región, donde las tensiones aumentan y los cuestionamientos sobre la legitimidad de las acciones políticas se intensifican.


