Más de 200 mil ciudadanos quedarían bajo gobierno transitorio.
La ciudad de Tunja enfrenta un nuevo escenario político e institucional tras el fallo del Consejo de Estado que confirmó la nulidad de la elección de Mikhail Krasnov como alcalde para el periodo 2024–2027. La decisión judicial abre una etapa de transición administrativa cuyo desenlace dependerá de los procedimientos legales que deben cumplirse en los próximos días.
Aunque la sentencia ya fue anunciada por el alto tribunal, su ejecución no es inmediata. El proceso debe cumplir una serie de pasos contemplados en el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (CPACA), los cuales determinarán cuándo se hará efectiva la salida del mandatario del cargo.
En primer lugar, una vez notificada oficialmente la decisión, las partes cuentan con un plazo de tres días para solicitar aclaraciones, adiciones o correcciones del fallo. Estos mecanismos no modifican el sentido de la sentencia, pero pueden suspender temporalmente su ejecución mientras el Consejo de Estado analiza y responde las solicitudes.
Durante ese lapso, Krasnov podría permanecer legalmente en el cargo hasta que la decisión quede en firme. Solo después de resueltos estos incidentes procesales la sentencia quedará ejecutoriada y se iniciará el trámite administrativo para hacer efectiva la vacancia del cargo.
Cuando el fallo quede en firme, el Consejo de Estado deberá comunicar oficialmente la decisión a la Gobernación de Boyacá, entidad que actuará como autoridad nominadora. A partir de ese momento se emitirá un acto administrativo para cumplir la sentencia y garantizar la continuidad del gobierno municipal.
El primer paso será la designación de un alcalde encargado de manera temporal. Posteriormente, el movimiento o coalición política que avaló la candidatura de Krasnov deberá presentar una terna de candidatos para que la Gobernación elija a quien asumirá la administración de manera provisional.
Sin embargo, el futuro político de la ciudad podría cambiar nuevamente si se convoca a elecciones atípicas. De acuerdo con la legislación electoral colombiana, cuando se presenta la nulidad de la elección de un alcalde antes de la mitad del periodo constitucional, las autoridades electorales deben convocar a nuevos comicios para elegir un mandatario que complete el tiempo restante de gobierno.
En el caso de Tunja, el periodo administrativo apenas comienza, por lo que la posibilidad de elecciones atípicas es jurídicamente viable. No obstante, la convocatoria dependerá de la formalización de la vacancia absoluta del cargo y de la programación que establezca la Registraduría Nacional del Estado Civil.
Mientras se define este panorama, la ciudad entra en una etapa de incertidumbre política que podría extenderse por varias semanas. Las decisiones que adopten las autoridades judiciales, administrativas y electorales serán determinantes para definir si Tunja tendrá un alcalde encargado durante un periodo prolongado o si los ciudadanos deberán regresar a las urnas para elegir un nuevo mandatario.
Por ahora, el rumbo político de la capital boyacense permanece abierto, a la espera de que el proceso judicial concluya formalmente y se determine el mecanismo que definirá el futuro gobierno de la ciudad.


