La suspensión de los efectos de la Emergencia Económica decretada por el Gobierno Nacional en diciembre de 2025 cayó como un respiro inesperado en el Tolima. La Gobernación y la Fábrica de Licores del departamento celebraron la decisión de la Corte Constitucional, al considerar que se evitó un golpe directo al bolsillo de los consumidores y a las finanzas regionales, que ya caminaban por la cuerda floja.
La gerente de la Fábrica de Licores del Tolima, Victoria Castillo, aseguró que el fallo representa un alivio para toda la industria licorera del país, luego de meses marcados por la incertidumbre y el temor a cambios tributarios que amenazaban con disparar los precios. Según explicó, el decreto contemplaba un aumento en el componente específico del impuesto al consumo y un salto del IVA del 5 al 19 por ciento, lo que habría encarecido de forma dramática el producto final.
Castillo destacó además el rol protagónico de la gobernadora Adriana Magali Matiz, quien lideró la defensa del sector desde la Federación Nacional de Departamentos. “Alguien tenía que levantar la voz y fue nuestra gobernadora”, afirmó.
En el Tolima, la Fábrica no facturó en enero bajo el nuevo esquema, aunque sí realizó un pago mínimo correspondiente a diciembre. Paralelamente, se renegociaron contratos con proveedores para reducir costos y proteger la competitividad del aguardiente Tapa Roja.
La gobernadora, por su parte, recordó que las ventas históricas del año pasado permitieron transferencias superiores a 16 mil millones de pesos al departamento. La decisión genera expectativa nacional.


