La señora Lucila fue una de las mujeres, que es sus años mozos contribuyó en gran parte a la creación y desarrollo de la ciudad de Yopal, quien lamentablemente pereció en las ultimas horas, victima de complicaciones respiratorias.
Hechos
El pasado lunes 18 de julio, en horas de la tarde, se dio a conocer la triste noticia en la que lamentablemente Lucila, una adulta mayor no habría podido continuar luchando por su vida, y se despidió de este mundo, dejando un gran legado en la historia de la creación de Yopal, y también del corregimiento Quebrada Seca. Una mujer que siempre que tenía la oportunidad aprovechaba para contar como habría sido la capital casanareña en los años 80, pues siempre se mostraba con orgullo por pertenecer a la ciudad, y quiso cuidar y mantener la cultura e historia presentes.
Historia
En los años 80, la mujer contribuyó junto con su esposo Reynaldo Diaz, a la creación de la capital de Casanare; siempre estuvo al pendiente del orden y la disciplina, que hoy son fundamentos establecidos en la cultura Yopaleña, y gracias a sus aportes la ciudad se estableció de manera libre y ordenada, además el corregimiento de quebrada seca permanece gratulado, pues fueron sus direcciones, luchas, esfuerzos físicos, y levantamientos de voz, los que permitieron que dicho corregimiento se desplegara en buena dirección.
Memoria
Sus hijos, Lucila, Tulia, Lady, María Eugenia, Marcos, Rubieres y Reinaldo Díaz Sandoval, nietos, bisnietos, sobrinos y demás familiares la recuerdan con mucho amor y cariño como una mujer luchadora, valiente, bondadosa, servicial y espiritual.
Varios seres queridos, y allegados alzaron sus voces para conmemorar las fuertes labores de la mujer, donde resaltan su liderazgo, amabilidad, y que estuvo siempre dispuesta a ayudar a quienes más lo necesitaran.
Condolencias
Jairon Enrique Acevedo, allegado a la familia de la fallecida, relató un mensaje d fortaleza y memoria ante la triste noticia, donde manifestó, “Con profunda tristeza recibimos la noticia del fallecimiento de la señora Lucila, a quien conocimos en la década del 80’s y de quien disfrutamos de sus grandes virtudes y generosidad. Todos nuestros sentimientos de afecto, cariño y solidaridad, con sus hijos, nietos y familia en general. Que Dios les de toda la fortaleza para enfrentar esta gran pérdida. Paz en la tumba de la señora Lucila”.



