México busca ampliar sus mercados de exportación y reducir la concentración de sus ventas externas en Estados Unidos. Ese fue uno de los principales objetivos que llevó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, a la reunión de ministros de Comercio del G20 celebrada en Milwaukee, Wisconsin, donde sostuvo encuentros bilaterales con representantes de varias de las principales economías del mundo.
Durante las reuniones, la delegación mexicana puso sobre la mesa temas relacionados con el acceso de productos nacionales a otros mercados, la atracción de inversiones y las condiciones que enfrenta la industria mexicana ante el nuevo escenario del comercio internacional.
Entre los productos que ocuparon un lugar destacado estuvieron el tequila y el acero, dos sectores con características muy diferentes, pero que enfrentan un mismo desafío: encontrar mayores oportunidades fuera del mercado estadounidense.
La Secretaría de Economía informó que Ebrard sostuvo reuniones de trabajo con representantes de la Unión Europea, India, Japón y Argentina, además de participar en las sesiones plenarias del G20.
México busca reducir la concentración de sus exportaciones
La diversificación comercial se ha convertido en una prioridad para México debido a la enorme importancia que tiene Estados Unidos para su economía.
La propia Secretaría de Economía ha reconocido que una parte muy importante de las exportaciones mexicanas tiene como destino el mercado estadounidense. En el caso específico del tequila, Ebrard señaló en julio que alrededor del 83 % de las ventas internacionales de esta bebida tenían como destino Estados Unidos, por lo que uno de los objetivos del Gobierno mexicano es aumentar la presencia del producto en otras regiones.
Esta concentración representa una ventaja por la cercanía geográfica y por la profunda integración de las cadenas productivas de América del Norte, pero también supone un riesgo cuando cambian las condiciones comerciales o aumentan las barreras arancelarias.
Por ello, la estrategia mexicana busca abrir oportunidades en Europa, Asia, América Latina y otros mercados.
El encuentro ministerial del G20 ofreció precisamente un escenario para avanzar en esa dirección, ya que reúne a las principales economías del mundo y concentra una parte significativa de la producción y del comercio internacional. De acuerdo con la Secretaría de Economía, los países representados en el foro reúnen aproximadamente el 89 % del PIB mundial y el 77 % del comercio internacional.
El tequila busca mayor presencia en India
Uno de los asuntos concretos abordados por Ebrard fue el acceso del tequila mexicano al mercado de India.
Durante su reunión con Piyush Goyal, ministro de Comercio e Industria de India, el funcionario mexicano planteó la necesidad de ampliar las posibilidades de comercialización del tequila en ese país.
La conversación también incluyó la posibilidad de fortalecer la cooperación entre ambos países en el sector farmacéutico, un área en la que India cuenta con una industria de gran relevancia internacional.
El interés mexicano por India no es casual. Se trata de una de las economías de mayor tamaño y crecimiento del mundo, con una población superior a 1.400 millones de personas y un mercado de consumo considerable.
Para México, conseguir mejores condiciones de acceso podría representar una oportunidad para que el tequila tenga una presencia más importante en Asia.
El tequila mexicano ya tiene una importante presencia internacional
La industria tequilera mexicana llega a este proceso de diversificación con una posición internacional consolidada.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, México exportó 397,1 millones de litros de tequila durante 2025, frente a 392,9 millones de litros en 2024 y 377,5 millones en 2023.
Entre 2023 y 2025, las exportaciones generaron más de 11.697 millones de dólares, mientras que entre 2020 y 2025 el valor de las exportaciones de tequila aumentó a una tasa media anual de 8,5 %.
Estados Unidos continúa siendo el principal destino, pero Japón, Reino Unido, Canadá, España, Colombia, Italia, Australia, Alemania e India también aparecen entre los mercados relevantes para la bebida.
El Gobierno mexicano pretende que esa lista siga creciendo.
¿Por qué el acero también es una prioridad?
El otro gran eje de la agenda comercial de Ebrard fue la industria siderúrgica.
México enfrenta un escenario internacional complicado para el acero debido a la sobrecapacidad productiva mundial, la competencia internacional y las medidas comerciales que diferentes países han aplicado para proteger sus industrias.
Durante el Foro Global sobre el Exceso de Capacidad del Acero, celebrado dentro de las actividades del G20, Ebrard destacó las medidas adoptadas por México para aumentar la transparencia y la trazabilidad de las importaciones de acero.
Entre ellas se encuentra un sistema de análisis automático de las importaciones que busca identificar con mayor precisión el origen del producto.
La trazabilidad es especialmente importante en un contexto en el que existe preocupación por la posibilidad de que productos fabricados en determinados países sean enviados a terceros mercados para posteriormente ingresar a otras economías.
El objetivo mexicano es contar con información que permita conocer dónde se produjo y dónde se fundió el acero, además de dificultar posibles esquemas de triangulación comercial.
México reclama condiciones de competencia más justas
Durante su participación en el foro, Ebrard defendió a la industria siderúrgica mexicana frente a lo que considera condiciones de competencia desiguales.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, el funcionario sostuvo que la industria acerera mexicana no recibe subsidios y que mantiene niveles relativamente bajos de emisiones contaminantes, mientras que compite con productores de países que utilizan estándares diferentes y que, según México, pueden incurrir en prácticas comerciales desleales.
El problema es especialmente relevante porque el exceso de capacidad mundial puede presionar los precios internacionales del acero.
Ebrard explicó que México busca fortalecer los mecanismos que permitan conocer el origen del acero y evitar que la sobreproducción internacional termine afectando al mercado mexicano o al norteamericano.
La relación con Estados Unidos sigue siendo fundamental
Aunque México intenta diversificar sus mercados, Estados Unidos continúa siendo su principal socio comercial.
Precisamente por eso, la participación de Ebrard en el G20 también estuvo marcada por las negociaciones con Washington.
El secretario de Economía sostuvo una reunión de casi una hora con Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, en los márgenes de la reunión ministerial del G20.
Después del encuentro, Ebrard aseguró que ambos países estaban acercando posiciones y avanzando en la resolución de diferentes asuntos comerciales.
Entre las prioridades mexicanas se encuentran reducir los efectos de los aranceles de la Sección 232, particularmente sobre sectores como el acero y los vehículos, y conservar las condiciones preferenciales que México tiene para acceder al mercado estadounidense.
Este punto es especialmente importante para la industria mexicana, debido al alto nivel de integración de las cadenas productivas de ambos países.
El acero mexicano enfrenta además el desafío de los aranceles
El comercio del acero entre México y Estados Unidos lleva varios años sujeto a negociaciones y mecanismos especiales.
En 2019, Washington y México alcanzaron un acuerdo para eliminar los aranceles de la Sección 232 sobre el acero y aluminio procedentes de México, acompañado de mecanismos de vigilancia destinados a evitar incrementos considerados problemáticos en las importaciones.
Sin embargo, las tensiones comerciales regresaron posteriormente y el tema volvió a ocupar un lugar importante en la relación bilateral.
Por eso, para la industria mexicana no basta con encontrar nuevos compradores. También resulta fundamental conservar condiciones competitivas en el mercado estadounidense.
La estrategia de México, en consecuencia, combina dos objetivos: defender el acceso a Estados Unidos y, al mismo tiempo, abrir nuevos mercados internacionales.
Europa aparece como otro destino estratégico
La Unión Europea también fue parte de la agenda de Ebrard durante el encuentro del G20.
El secretario sostuvo una reunión con Maroš Šefčovič, comisario europeo de Comercio, para abordar las oportunidades que pueden abrirse para las empresas mexicanas en el mercado europeo.
Uno de los elementos centrales es el Acuerdo Comercial Interino entre México y la Unión Europea, que forma parte del proceso de modernización de las relaciones económicas entre ambas partes.
El acuerdo contempla capítulos relacionados con comercio de mercancías, normas de origen, facilitación aduanera, defensa comercial, medidas sanitarias, obstáculos técnicos al comercio, inversiones y pequeñas y medianas empresas.
La firma del acuerdo comercial interino fue acompañada en mayo de 2026 por la firma del Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea.
Para México, este proceso representa una oportunidad para aumentar sus exportaciones hacia Europa y fortalecer la presencia de sus empresas en un mercado de gran tamaño.
Japón también estuvo en la agenda mexicana
Ebrard mantuvo además conversaciones con representantes de Japón.
La Secretaría de Economía informó que sostuvo reuniones separadas con Shuji Miyamoto, ministro de Estado de Economía, Comercio e Industria, y con Iwao Horii, ministro de Estado para Asuntos Exteriores.
Aunque el tequila fue uno de los productos más visibles de la estrategia mexicana, la agenda comercial fue mucho más amplia e incluyó inversiones, manufactura y oportunidades para diferentes sectores de la economía.
Japón, además, ya se encuentra entre los principales mercados internacionales para el tequila mexicano, lo que convierte al país asiático en un socio relevante para la estrategia de expansión comercial.
Argentina y la industria automotriz también entraron en las conversaciones
La agenda de Ebrard no se limitó al tequila y al acero.
Durante su encuentro con Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, el funcionario mexicano planteó la posibilidad de incrementar los cupos para las exportaciones de automóviles ligeros mexicanos hacia ese país.
La industria automotriz es uno de los pilares de las exportaciones mexicanas y forma parte de las cadenas productivas de América del Norte.
Por ello, ampliar el acceso a otros mercados permitiría a las empresas mexicanas reducir su dependencia de un solo destino y aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento.
La diversificación también busca atraer inversiones
La estrategia mexicana no se limita a vender más productos.
En el G20, la delegación mexicana también buscó promover inversiones y fortalecer la posición del país dentro de las cadenas globales de valor.
Esto significa intentar que México no sea únicamente un lugar desde el que se exportan productos terminados, sino también un centro de producción, manufactura y desarrollo de nuevas actividades industriales.
La Secretaría de Economía señaló que Ebrard utilizó sus encuentros con funcionarios extranjeros para promover mejores condiciones comerciales y nuevas inversiones.
En un escenario internacional marcado por mayores tensiones comerciales, México busca aprovechar su ubicación geográfica, su infraestructura industrial y su integración con América del Norte para atraer empresas que quieran producir desde territorio mexicano.
Un nuevo escenario para el comercio internacional
La participación de México en el G20 se produjo en un momento de transformación del comercio mundial.
El aumento de aranceles, las políticas de protección de industrias nacionales, las disputas por la sobrecapacidad industrial y la reorganización de las cadenas de suministro están modificando las reglas bajo las cuales las empresas comercian internacionalmente.
Ebrard ha señalado que el sistema de comercio internacional está atravesando un cambio importante y que México debe adaptarse a esa nueva realidad.
La estrategia consiste, por un lado, en defender las ventajas que el país ya tiene y, por otro, en construir nuevas relaciones comerciales.
En ese contexto, el tequila representa uno de los productos mexicanos con mayor reconocimiento internacional, mientras que el acero constituye un sector industrial estratégico que requiere condiciones de competencia previsibles.
México mira más allá de Estados Unidos
La reunión ministerial del G20 dejó claro que México no pretende abandonar su relación económica con Estados Unidos, pero sí busca complementar esa relación con nuevos mercados.
India aparece como una oportunidad para el tequila y la cooperación farmacéutica; Europa ofrece posibilidades para ampliar el comercio bajo el nuevo marco comercial; Japón continúa siendo un socio relevante y Argentina representa una oportunidad para incrementar las exportaciones automotrices.
Al mismo tiempo, México intenta defender a su industria siderúrgica frente a la sobrecapacidad mundial y negociar mejores condiciones con Washington.
El reto será convertir las conversaciones diplomáticas y comerciales en resultados concretos para las empresas mexicanas.
Por ahora, la participación de Marcelo Ebrard en el G20 muestra una estrategia basada en diversificar las exportaciones, atraer inversiones y mantener el acceso preferencial al mercado estadounidense, mientras México intenta posicionarse en un comercio mundial cada vez más marcado por los aranceles y la competencia entre grandes potencias.




