EXIGEN CLARIDAD SOBRE SU MUERTE

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

Al parecer, Julián Salguero perdió la vida tras presunta mala atención médica.

La muerte del joven en una vivienda del sector La Ceibita dejó de ser solo un hecho desconcertante para convertirse en una denuncia pública que hoy sacude a la comunidad. Aunque fue hallado sin vida bajo la ducha de su casa, con el agua corriendo, su familia sostiene que el verdadero origen de la tragedia estaría en una presunta falla en la atención médica recibida días antes en un centro asistencial.

El hermano del fallecido decidió romper el silencio y hacer pública su versión de los hechos al Extra Tolima; con profunda indignación manifestó: “Quiero hacer saber a la opinión pública que el certificado de medicina legal dice que mi hermano murió debido a que no hubo una atención médica oportuna por parte del puesto de salud del Salado (…) hoy ya medicina legal me dice que mi hermano murió debido a que no hubo una asistencia médica en el puesto de salud del Salado, que fue donde lo llevaron y le cogieron puntos y lo mandaron para la casa “, manifestó el familiar.

Según la familia, el documento de Medicina Legal sería claro al señalar que la causa del deceso estaría relacionada con la falta de una intervención médica adecuada y a tiempo. Aseguran que el joven acudió al puesto de salud del barrio El Salado, donde fue atendido, recibió algunos puntos de sutura y posteriormente fue enviado a su casa sin mayores procedimientos ni exámenes complementarios.

Los allegados sostienen que esa decisión habría sido determinante; consideran que, de haberse practicado valoraciones más profundas o de haberlo remitido a un centro de mayor complejidad, el desenlace habría sido distinto. Por eso, anunciaron la realización de un plantón el próximo mes frente al puesto de salud señalado, con el fin de exigir explicaciones y que se revisen los protocolos de atención.

La comunidad observa con atención el caso, mientras las autoridades continúan con las indagaciones correspondientes. Entre tanto, el dolor de la familia se transforma en un clamor público que busca respuestas claras y responsabilidades concretas ante una muerte que, según denuncian, pudo haberse evitado.


Compartir en