Evento de ancestralidad y territorio

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

La KósmOfrenda de la obra Somos Plurikósmos se vivió como un espacio profundo de encuentro entre la academia y los saberes ancestrales, en una jornada que invitó a una reflexión colectiva sobre la relación entre conocimiento, territorio y memoria. Este evento, cargado de simbolismos, gestos ceremoniales y prácticas rituales, reunió el trabajo del Semillero de Biolugarogía de Memorias y Sabidurías Ancestrales, orientado por el profesor Willian Jairo Mavisoy Muchavisoy, quien desde hace varios años acompaña procesos de investigación dedicados a reconocer, dignificar y revitalizar las memorias, prácticas y conocimientos de las comunidades originarias del departamento del Cauca.

Desde su inicio, la jornada estuvo marcada por un ambiente espiritual que invitó al silencio, a la introspección y a la escucha atenta. Los asistentes participaron en una experiencia sensorial que permitía percibir cómo la investigación producida en la Universidad del Cauca se entrelaza de manera orgánica con la cosmovisión indígena, los principios de armonía territorial y los rituales de relación con la naturaleza. A medida que avanzaba la obra, cada elemento simbólico —el fuego, los minerales, las plantas, los cantos, los círculos de palabra— se convirtió en una guía para entender que, más allá del conocimiento académico, existen formas profundas de interpretar la vida y el territorio desde la espiritualidad y la ancestralidad.

Los participantes no solo observaron la puesta en escena, sino que se integraron a un ejercicio de reconocimiento mutuo y diálogo de saberes, donde la interacción entre estudiantes, docentes, líderes comunitarios y sabedores se transformó en un puente que conectaba épocas, perspectivas y memorias. Cada ofrenda depositada, cada gesto ritual y cada palabra pronunciada contribuyó a ampliar la lectura del territorio, reafirmando que el conocimiento también se construye desde la oralidad, la corporalidad, la afectividad y las prácticas comunitarias que han pervivido a lo largo del tiempo.

La KósmOfrenda se consolidó, además, como un espacio pedagógico clave para reflexionar sobre la diversidad epistémica presente en el Cauca, una región donde coexisten múltiples formas de comprender el mundo. Desde esta perspectiva, la obra Somos Plurikósmos destacó la necesidad de valorar los diferentes universos culturales y espirituales que dialogan diariamente en nuestras comunidades, entendiendo la pluralidad no como una fragmentación, sino como una riqueza que fortalece la identidad territorial y los procesos de resistencia cultural.

El evento también remarcó la pertinencia de continuar tejiendo caminos conjuntos entre ciencia, arte, espiritualidad y memoria, invitando a estudiantes, docentes, investigadores y líderes comunitarios a fortalecer procesos de colaboración que permitan construir conocimientos situados, sensibles y respetuosos. La jornada dejó claro que la academia tiene el compromiso de abrirse a formas alternativas de conocimiento y reconocer la profundidad de los saberes ancestrales como parte esencial de la historia y el presente del Cauca.

De esta manera, la KósmOfrenda no solo se presentó como un acto artístico, sino como un ejercicio político, espiritual y educativo que reafirma la importancia de proteger las voces ancestrales, los relatos comunitarios y las prácticas ceremoniales que resguardan la historia profunda del territorio. Asimismo, el evento sembró la invitación a seguir caminando juntos para consolidar una universidad y un departamento que reconozcan y celebren su diversidad cultural, espiritual y epistémica.


Compartir en

Te Puede Interesar