Lo que para algunas personas representa un residuo, para otras puede convertirse en un material aprovechable. Esta es la reflexión que estudiantes de la Institución Educativa El Placer buscan llevar hasta sus hogares y la comunidad de Ipiales. La iniciativa promueve prácticas sencillas como la separación, reutilización y reciclaje de materiales que todavía pueden tener una segunda utilidad.
Aprovechamiento
Entre los elementos recolectados se encuentra el vidrio, material que los estudiantes recuperan para darle un nuevo uso o entregarlo a personas y organizaciones dedicadas a su aprovechamiento.
La experiencia busca generar conciencia sobre la importancia de evitar que residuos potencialmente aprovechables terminen mezclados con los desechos destinados a disposición final.
Desde la Empresa de Servicios Públicos de Ipiales, Iservi, la gerente María de Jesús Ruiz destaca la necesidad de fortalecer la separación desde el lugar donde se generan los residuos.
La propuesta plantea que el manejo adecuado de los desechos no dependa únicamente de las labores de recolección, sino que involucre también a hogares, instituciones educativas, establecimientos comerciales y ciudadanía.
Una correcta separación facilita el trabajo de quienes participan en las cadenas de aprovechamiento y puede contribuir a reducir el volumen de residuos que llegan a los sitios de disposición final.
Educación
Para Andrea Pistala, estudiante de grado 11 de la Institución Educativa El Placer, esta experiencia representa una oportunidad para que los jóvenes asuman un papel activo frente a las situaciones ambientales de su entorno. El propósito es que el mensaje trascienda las aulas y pueda convertirse en una práctica cotidiana dentro de las familias ipialeñas.
La participación estudiantil permite abordar el manejo de residuos desde la educación ambiental, promoviendo acciones como separar, reutilizar e identificar los materiales que pueden ser aprovechados.
El reto para Ipiales está en convertir estas prácticas en hábitos permanentes, teniendo en cuenta que la reducción de residuos también depende de las decisiones que se toman diariamente al comprar, consumir y desechar productos. La experiencia de la Institución Educativa El Placer muestra una ruta que comienza en las aulas, involucra a los estudiantes y busca llegar hasta los hogares.
De esta manera, el reciclaje puede convertirse en una práctica cotidiana y colectiva, donde cada residuo aprovechable tenga la posibilidad de una segunda oportunidad antes de llegar al lugar de disposición final.
María Ruiz, gerente Iservi.



