Estudian condiciones geológicas

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Alfonso pidió aplicar la microzonificación sísmica para fortalecer las decisiones urbanísticas.

La directora de Cortolima, Olga Alfonso, confirmó que el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo solicitó a la Alcaldía de Ibagué avanzar en la implementación del estudio de microzonificación sísmica elaborado por la Universidad de los Andes, un documento que vuelve a tomar protagonismo tras los recientes movimientos telúricos que han puesto la prevención sobre la mesa.

El estudio contiene información técnica sobre el comportamiento del suelo de la capital tolimense y busca establecer cómo las diferentes condiciones geológicas pueden influir en la respuesta del territorio ante un sismo. Para Alfonso, contar con este conocimiento resulta fundamental al momento de definir las características que deberían tener las nuevas construcciones.

“Ese estudio establece unas condiciones geológicas y es un estudio de suelo que permite tomar decisiones en torno a la forma como se debe desarrollar la infraestructura de vivienda, los edificios y toda la infraestructura constructiva”, explicó la funcionaria.

La información podría convertirse en una herramienta para orientar el desarrollo urbano, especialmente en una ciudad donde el riesgo sísmico ha sido estudiado durante años y donde existen antecedentes que llaman la atención sobre las condiciones del territorio.

El geólogo Ulises Guzmán, quien lleva cerca de tres décadas vinculado a Cortolima, recordó que la discusión no comienza ahora. Desde comienzos de la década del 2000, la Falla de Ibagué fue incluida entre las fuentes sismogénicas que debían ser estudiadas por su potencial amenaza para la región y, particularmente, para Bogotá.

Posteriormente, el entonces Ingeominas adelantó investigaciones paleosismológicas sobre esta estructura. Según Guzmán, allí fueron identificados varios eventos sísmicos de gran magnitud y el último de ellos habría ocurrido hace cientos de años.

Este antecedente plantea una pregunta que vuelve a cobrar fuerza: ¿cuánto del conocimiento científico disponible ha terminado convertido en decisiones concretas para el crecimiento de Ibagué?

La existencia de un estudio no significa que su aplicación sea automática. Alfonso explicó que las competencias relacionadas con urbanismo, construcción y ordenamiento territorial están en manos de la Administración Municipal. Cortolima, por tanto, no puede imponer por sí sola la adopción de la microzonificación ni modificar las reglas para la expedición de licencias.

Sin embargo, la corporación sí participa en el sistema de gestión del riesgo y puede aportar información técnica, advertir sobre amenazas y solicitar que los estudios existentes sean tenidos en cuenta.

Durante la conversación también apareció el caso de Pereira. Guzmán recordó que allí hubo oposición de algunos sectores de la construcción cuando se discutía la microzonificación sísmica. Pese a las diferencias, el estudio terminó aprobado y fue utilizado como referencia para nuevas edificaciones.

Para el geólogo, esa experiencia demuestra la importancia de conocer las características específicas del suelo antes de levantar viviendas, edificios y grandes obras.


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