ESTARÍA GANANDO TERRENO

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La carta ganadora de Molina es, sin duda, su cercanía técnica y política con la actual gobernadora, Adriana Magali Matiz.

El tablero electoral del Tolima ha sufrido un sismo técnico que posiciona al diputado Giovanny Molina como uno de los grandes beneficiados de cara al 2027. Con el inminente lanzamiento de Alexander Castro a la Alcaldía de Ibagué, el camino hacia la Gobernación parece despejarse para Molina, quien ha venido consolidando una estructura de base sólida en todo el departamento. Este movimiento estratégico del barretismo no solo reconfigura las aspiraciones locales, sino que permite a Molina proyectarse con mayor fuerza hacia el palacio departamental, contando con un respaldo que para muchos es definitivo.

La carta ganadora de Molina es, sin duda, su cercanía técnica y política con la actual gobernadora, Adriana Magali Matiz. Fuentes de alto nivel sugieren que Matiz ve en el diputado a un sucesor natural, lo que se evidencia en su participación estratégica en actos gubernamentales de alto impacto, como la reciente apertura de Casa Ambalema. Aunque en el horizonte aún figura el exgobernador Ricardo Orozco como un competidor de peso por el aval conservador, el trabajo de Molina con las juntas de acción comunal y su defensa de causas sociales le otorgan una ventaja competitiva en el territorio.

Molina ha sabido capitalizar su gestión en la Asamblea, enfocándose en el fortalecimiento de las comisarías de familia y la protección animal, ganando afectos en sectores de opinión. Mientras la atención mediática se centra en la disputa por Ibagué, Molina avanza silenciosamente en la conquista del voto rural y municipal, preparándose para una contienda donde el respaldo institucional y la renovación de liderazgos serán las claves para mantener la hegemonía conservadora en el departamento.


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