El expresidente colombiano reaccionó con humor a la decisión de no ser invitado a la ceremonia de posesión presidencial prevista para este 7 de agosto, en medio de la expectativa por el cambio de Gobierno.
El expresidente de Colombia Ernesto Samper volvió a estar en el centro de la conversación política tras referirse, con tono irónico, a su ausencia en la ceremonia de posesión de Abelardo De La Espriella, prevista para este 7 de agosto.
Samper aprovechó la situación para publicar un comentario en el que calificó la falta de invitación como una especie de “regalo de cumpleaños” y aseguró, con humor, que al no asistir al evento se ahorraría la compra de un vestido nuevo.
La declaración se conoce en una semana marcada por la expectativa política alrededor del cambio de mando presidencial y por las diferentes posiciones de dirigentes y exmandatarios frente al nuevo Gobierno.
La ausencia de figuras políticas en la ceremonia ha generado comentarios y especulaciones sobre la composición de la lista de invitados. En ese contexto, la reacción de Samper llamó especialmente la atención por el tono utilizado para referirse a una decisión que, para otros sectores, ha sido interpretada como una señal política.
El expresidente, quien gobernó Colombia entre 1994 y 1998, mantiene una activa participación en el debate público y suele utilizar sus redes sociales para expresar opiniones sobre la coyuntura nacional.
Su comentario rápidamente generó reacciones entre usuarios de redes sociales, algunos de los cuales interpretaron la frase como una crítica al presidente electo, mientras otros destacaron el tono humorístico de la publicación.
La ceremonia de posesión presidencial del 7 de agosto marcará oficialmente el inicio del nuevo periodo de Gobierno y estará acompañada por una amplia agenda institucional. En los próximos días también se espera conocer la totalidad de los invitados y las delegaciones que asistirán al acto protocolario.
Mientras tanto, la ausencia de algunos expresidentes y dirigentes continúa generando conversación política, especialmente en un momento en el que el nuevo mandatario deberá comenzar a definir su relación con los diferentes sectores políticos del país.
La particular respuesta de Samper convirtió así una ausencia protocolaria en un nuevo episodio de la discusión política que acompaña el cambio de Gobierno en Colombia.


