Al cierre del primer mes de 2022, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) informó que 13 líderes sociales habían sido víctimas de asesinatos e igual número de masacres presentadas en el país.
El último asesinato registrado fue el de Deisy Sotelo Anaconda, de 31 años, a manos de hombres armados en el municipio de Argelia, Cauca.
Según versiones preliminares, la mujer fue sacada a la fuerza de su casa el 23 de enero. «Habitantes y líderes de la zona encontraron su cuerpo con múltiples heridas en la carretera que conduce a la vereda El Plateado. Al parecer, su esposo también fue llevado con ella, pero hasta ahora se desconoce su paradero», denunció la ONG.
Las otras víctimas reportadas por el instituto son Nilson Antonio Velásquez Gil, asesinado en Medio San Juan, Chocó; Guillermo Chicana, Breiner Cucuñame y José Albeiro Camayo, asesinados en Buenos Aires, Cauca; Miguel Carillo, asesinado en Arauquita; Luz Mariana Artega, asesinada en Orocué, Casanare; Mario Jonathan Palomino Salcedo, asesinado en Carmen del Viboral, Antioquia; Wilson Cortés, asesinado en Puerto Guzmán, Putumayo; José Avelino Pérez, asesinado en Arauca; Libardo Castillo Ortiz, asesinado en Barbacoas, Nariño; Pedronel Sánchez, asesinado en Puerto Guzmán, Putumayo; y Álvaro Peña Barragan, asesinado en Tame, Arauca.
En cuanto a las masacres, el departamento del Cauca es la región más afectada, pues en esta zona del país se han registrado tres sucesos (Buenos Aires, Timbiquí y Miranda), que dejaron once víctimas.
Al departamento del Cauca le sigue Norte de Santander, con dos masacres (Ocaña y Cúcuta), que dejaron siete víctimas; y Valle del Cauca, Casanare, Magdalena, Nariño, Arauca, Antioquia, Putumayo y Chocó, con un caso cada uno y 26 personas asesinadas.




