Con profundo dolor y una mezcla de muchos sentimientos, entre ellos indignación, la familia de Isa Katherine Cabuyales Perea confirmó el hallazgo de sus restos en el sector de Siloé, en Cali, Valle del Cauca, poniendo fin a más de dos años de incertidumbre tras su desaparición en 2022. El caso, que conmovió a la comunidad de Buenaventura y al Valle del Cauca, reabre el debate sobre la impunidad y la respuesta institucional frente a las desapariciones de mujeres en la región.
La noticia fue dada a conocer por su madre, Noemí Perea, quien durante este tiempo lideró una búsqueda incansable, acompañada por familiares, amigos y colectivos sociales. “Que el caso de mi hija no quede impune”, expresó con firmeza, en medio del dolor que representa confirmar la muerte de su hija y enfrentar ahora un proceso judicial que permita esclarecer los hechos.
De acuerdo con la información oficial, la Fiscalía General de la Nación adelanta las investigaciones correspondientes para determinar las circunstancias en las que ocurrió la muerte de la joven bonaverense, así como la posible responsabilidad de terceros. El hallazgo en una zona de alta complejidad social como Siloé añade interrogantes sobre el contexto en el que se produjo su desaparición y posterior fallecimiento.
Las autoridades también confirmaron que la entrega oficial de los restos está programada para el próximo 20 de abril en Buenaventura, Valle del Cauca, donde se espera que familiares y allegados le den el último adiós en medio de actos de despedida marcados por el dolor, pero también por la exigencia de justicia. La comunidad ha manifestado su solidaridad con la familia Cabuyales Perea, al tiempo que exige avances concretos en la investigación.
Este caso se suma a una preocupante lista de desapariciones que, en muchos casos, tardan años en resolverse o permanecen en la impunidad. Organizaciones defensoras de derechos humanos han reiterado la necesidad de fortalecer los mecanismos de búsqueda y garantizar que las autoridades actúen con celeridad y eficacia. Para Noemí Perea, la lucha no termina con el hallazgo de los restos. Por el contrario, inicia una nueva etapa en la que espera que las autoridades identifiquen a los responsables y se haga justicia, ya que esta noticia hoy los deja tristes y con un dolor profundo. Su voz, hoy cargada de dolor, se levanta también como un llamado urgente para que ninguna otra familia tenga que atravesar una tragedia similar en el departamento del Valle
Foto tomada de otro medio digital.


