El municipio ubicado en la desembocadura del río Tapaje ha dejado en evidencia que es un escenario idóneo para la corrupción entre otras crisis de carácter público.
El año pasado El Charco vivía la elección popular del ex alcalde municipal Víctor Candelo Reina, quien sería el primer eslabón de una serie de eventos desafortunados para el municipio, dejando clara la posición problemática de carácter sociopolítico que acontece en la zona.
A finales de octubre del 2020, se dio a conocer la imputación de cargos hacia Candelo, quien actualmente goza de una medida de casa por cárcel tras ser señalado en actos de corrupción. Ante la problemática que esto representaba, se designó a Jefferson Segura Moreno, quien ocupó el cargo administrativo, no obstante, más adelante sería investigado por las autoridades competentes, dejando el puesto a Jesús David Ureña Moreno, el cual encararía la alcaldía del municipio de El Charco, lamentablemente el 24 de abril del 2021 seria secuestrado hasta la fecha, lo que propició que nuevamente el territorio tuviera que recurrir a un alcalde encargado; en esta ocupación se dispondría de Franklin Yesquen Hinestroza, quien es el actual Secretario General y de Gobierno de la Administración Municipal.
Es de resaltar que esta problemática se desarrolló aproximadamente en solo 6 meses, tiempo en el que la población no ha contado con la oportunidad de conocer el desarrollo óptimo de las políticas públicas.
Esto deja claro que, en el sur del pacífico Nariñense, existe una localidad abandonada, que ante las dificultades geográficas se le suman las problemáticas sociales, políticas y económicas que deben afrontar a diario sus pobladores; teniendo presente que esta zona sureña es el escenario donde varios grupos armados disputen el negocio del narcotráfico, en 2018, la Defensoría alertó sobre la presencia de al menos 5 grupos guerrilleros diferentes entre ellos el ELN y disidencias de las Farc.


