El programa busca garantizar seguridad alimentaria en la zona rural y promover prácticas sostenibles que fortalezcan la producción de alimentos básicos, reduciendo costos y dependencia de los mercados externos.
Las familias recibieron semillas, fertilizantes y herramientas, elementos que facilitarán el cultivo de productos frescos y nutritivos para su consumo diario.
Los beneficiarios destacaron que la estrategia no solo mejora la alimentación, sino que también impulsa la economía familiar y fomenta la organización comunitaria en el territorio.
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