Ante el fenómeno de El Niño que el país ha estado enfrentando durante los últimos meses, el nivel de los embalses alrededor del territorio colombiano es crítico y de gran preocupación, ya que están por debajo del 30 % de su capacidad útil.
Esta situación pone en riesgo la seguridad energética del país, debido a que la hidroelectricidad es la principal fuente de generación de energía de Colombia. Además, genera preocupación por el abastecimiento de agua potable para millones de ciudadanos.

Y es que de acuerdo con un reciente informe del operador del mercado eléctrico colombiano, XM, actualmente el nivel de agregado de los embalses en el país se encuentra en 29,96 %, lo que indica que existe una caída significativa en comparación con los niveles históricos. No obstante, el problema es que el punto crítico que representaría un riesgo para la prestación de energía eléctrica en el país es 27 %, están apenas a 2 puntos porcentuales.
En el caso de los embalses Chuza y San Rafael, que forman del Sistema Chingaza, que suministra el 70 % del agua potable a la capital colombiana, el panorama se encuentra complicado. El primero tiene un nivel de 15,22 % y una tendencia descendente, mientras que el segundo está en 18,87 % y tiene una tendencia ascendente. En total, el sistema está en 16,08 % y con tendencia descendente.



