Cuatro presuntos integrantes del ELN fueron capturados en un operativo conjunto en Buenaventura, Valle del Cauca. Autoridades incautaron armas, munición y explosivos.
En un contundente operativo desarrollado en el suroccidente del país, tropas del Ejército Nacional de Colombia, en coordinación con la Armada de Colombia, la Policía Nacional de Colombia y la Fiscalía General de la Nación, lograron la captura de cuatro presuntos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la vereda San Cipriano, zona rural de Buenaventura, en el departamento del Valle del Cauca.

Operativo contra el Frente ‘Luis Carlos Cárdenas Arbeláez’
De acuerdo con información oficial, los detenidos pertenecerían al Frente ‘Luis Carlos Cárdenas Arbeláez’, estructura que delinque en esta región estratégica del Pacífico colombiano. Este grupo estaría bajo el mando de alias ‘el Mono’.
Las investigaciones señalan que los capturados serían responsables de:
- Realizar cobros extorsivos relacionados con actividades de minería ilegal.
- Planear atentados contra la población civil y la Fuerza Pública.
- Controlar corredores viales estratégicos para el tráfico de economías ilícitas.
Material incautado
Durante el procedimiento, las autoridades lograron la incautación de:
- 2 armas largas.
- 1 arma corta.
- 70 cartuchos de diferentes calibres.
- 1 granada de fragmentación.
- Prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares.
Este material, según las autoridades, sería utilizado para fortalecer acciones criminales en la zona y ejercer presión sobre comerciantes, transportadores y comunidades rurales.
Impacto en la seguridad del Pacífico colombiano
El resultado de esta operación representa un golpe significativo contra las estructuras del ELN que buscan mantener el control territorial en Buenaventura y otras zonas del Valle del Cauca. Las autoridades aseguraron que este tipo de acciones continuarán para debilitar las finanzas y la capacidad operativa de los grupos armados organizados.
El Ejército Nacional reafirmó su compromiso con la seguridad, la protección de la población civil y la estabilidad en el suroccidente colombiano, invitando a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa que ponga en riesgo la tranquilidad de la región.


