El Ejército de Liberación Nacional (ELN) decretó un cese unilateral al fuego previo a las elecciones legislativas y consultas presidenciales en Colombia. El Gobierno reforzará la seguridad durante la jornada.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un cese unilateral al fuego a menos de dos semanas de las elecciones legislativas y consultas presidenciales previstas para el 8 de marzo en Colombia. A través de un comunicado, la organización insurgente informó que suspenderá acciones ofensivas y cualquier acto de hostilidad con el propósito, según indicó, de permitir que la ciudadanía participe en la jornada electoral en un ambiente de libertad.
El grupo armado señaló que la decisión no implica respaldo a ningún candidato ni financiación de campañas políticas. En su declaración, reiteró sus críticas al sistema político tradicional y sostuvo que la tregua se enmarca en su postura de facilitar la participación ciudadana en escenarios recientes. Además, insistió en la necesidad de avanzar hacia un “acuerdo nacional” que contemple soberanía, justicia social y mayores garantías democráticas.
La respuesta del Gobierno Nacional de Colombia fue prudente. Voceros oficiales enfatizaron que la responsabilidad de garantizar la seguridad de las elecciones corresponde exclusivamente al Estado y no depende de la voluntad de un grupo armado ilegal. En ese sentido, confirmaron que se mantendrá un dispositivo especial de la Fuerza Pública en todo el territorio nacional, con coordinación entre el Ejército, la Policía y otros organismos de control.
El operativo contempla la protección de puestos de votación, el transporte del material electoral y el acompañamiento a las misiones de observación, con despliegues antes, durante y después de la jornada. Las autoridades recalcaron que el objetivo es prevenir alteraciones del orden público y asegurar que el proceso se desarrolle con normalidad.
Analistas en seguridad advirtieron que un cese unilateral puede reducir temporalmente los hechos violentos, pero no sustituye negociaciones formales ni garantiza condiciones estructurales de paz en las regiones afectadas por el conflicto. Organizaciones de derechos humanos también solicitaron mecanismos de monitoreo independiente para verificar el cumplimiento del anuncio y alertaron que podrían persistir situaciones como intimidaciones o desplazamientos en algunos territorios.
El anuncio del ELN se produce en un momento clave para el país, cuando la seguridad electoral vuelve a ocupar un lugar central en el debate público. Mientras el grupo insurgente plantea una tregua temporal, el Estado colombiano mantiene su estrategia de control y protección institucional para asegurar que la jornada del 8 de marzo transcurra con garantías democráticas.




