El turismo se posiciona por encima del crecimiento económico global

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

El más reciente informe sobre turismo global confirma una tendencia clara: viajar se ha convertido en uno de los principales motores de la economía mundial. Lejos de ser un simple dato estadístico, los resultados evidencian cómo esta industria ha ganado protagonismo por encima de otros sectores, consolidándose como el de mayor dinamismo a nivel internacional. De acuerdo con el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, en alianza con Chase Travel, el turismo no solo mantuvo su crecimiento durante el último año, sino que avanzó a un ritmo superior al de la economía global.

Las cifras lo reflejan con claridad: mientras la economía mundial creció un 2,8 %, el sector turístico alcanzó un 4,1 %, lo que representa una diferencia significativa. Este desempeño se tradujo en una contribución histórica de 11,6 billones de dólares al PIB global, es decir, cerca del 10 % de toda la economía del planeta. En términos prácticos, esto implica que una parte considerable del dinero que circula en el mundo está directamente vinculada a actividades relacionadas con los viajes.

Además de su impacto económico, el turismo continúa destacándose como un generador clave de empleo. Actualmente, esta industria sostiene alrededor de 366 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, lo que equivale a más del 10 % del empleo global. Aún más revelador es que, de cara a 2025, se proyecta que uno de cada tres nuevos empleos provenga de este sector, lo que confirma su relevancia no solo económica, sino también social.

Sin embargo, este crecimiento no ha sido uniforme en todas las regiones. Asia-Pacífico se posiciona como el principal motor del turismo global, con un crecimiento superior al 8 % y una contribución que supera los 3 billones de dólares. Este impulso responde, entre otros factores, a la reactivación del turismo chino, el aumento del poder adquisitivo de las clases medias y la mejora en la conectividad aérea.

En contraste, Norteamérica registró un crecimiento mucho más moderado, cercano al 1 %, aunque mantiene un peso significativo en términos absolutos. Dentro de esta región, México ha mostrado un desempeño destacado al superar incluso los niveles previos a la pandemia, mientras que Canadá ha tenido un avance más limitado, influido por tensiones políticas y comerciales.

El caso de Estados Unidos resulta especialmente llamativo. A pesar de seguir siendo uno de los destinos más importantes del mundo, experimentó una caída del 6 % en la llegada de turistas internacionales. Este descenso ha estado asociado, en parte, a decisiones políticas del gobierno de Donald Trump, cuyas medidas migratorias y comerciales han generado una percepción menos favorable entre los viajeros.

En América Latina, el comportamiento ha sido diverso. Países como Brasil, Chile y República Dominicana lideran el flujo de visitantes, mientras que Colombia continúa consolidándose como un destino en crecimiento. El país cerró el año con cifras récord, alcanzando una contribución de 21.600 millones de dólares a su economía, equivalente a más del 5 % de su PIB.

Más allá de los destinos tradicionales, Colombia está ampliando su oferta turística con escenarios naturales y culturales que despiertan cada vez más interés. Lugares como Caño Cristales, la Amazonía, el Pacífico colombiano y el Eje Cafetero reflejan una apuesta por experiencias más auténticas, alineadas con las nuevas preferencias de los viajeros, quienes buscan contacto directo con la naturaleza y una conexión más profunda con los territorios que visitan.


Compartir en

Te Puede Interesar