El sueño de tener un museo en Cali que rinda homenaje a Hernando Tejada, el reconocido escultor del Gato del Río, sigue siendo una deuda pendiente para la ciudad. A pesar de que en 2024 se celebró el centenario de su nacimiento, la obra de Tejada sigue dispersa y sin un lugar definitivo para su conservación.
Hernando Tejada, quien falleció en 1998, dejó un legado artístico invaluable para Cali y Colombia, destacándose no solo por su emblemática escultura, el Gato del Río, sino también por sus murales y otras creaciones. Sin embargo, hasta ahora no existe en la ciudad un espacio que albergue su obra de manera permanente.
El sobrino del artista, Alejandro Valencia, ha sido uno de los principales impulsores de mantener vivo su legado. Junto con Liliana Ortiz, quien abrió una galería en 2024 dedicada a la memoria de Tejada, se han esforzado por preservar su obra y difundirla al público. En este espacio, ubicado en la Avenida 4 Oeste, se pueden apreciar muebles, esculturas y bocetos originales de Tejada, pero también se reconoce la necesidad de un museo más grande y accesible.
“Es una deuda con la ciudad, necesitamos un lugar que conserve y exprese la cultura que Hernando Tejada dejó para Cali,” señala Ortiz, quien también lamenta que la administración local no haya logrado concretar la idea de un museo en honor al artista.
El Gato del Río, uno de los monumentos más icónicos de la ciudad, es también símbolo del cariño y la creatividad de Tejada. Para mantener viva su esencia, el mismo Valencia, junto a su hijo Sebastián, colocaron las cenizas de ‘Tejadita’ dentro del gato durante su restauración, un acto simbólico de cierre y memoria.
Hasta el momento, la obra de Tejada sigue expuesta en la galería de Ortiz, pero su futuro está en espera de un destino que pueda asegurar la preservación y difusión de su arte, un legado que sigue pendiente de ser reconocido como se merece.




