El Mohán Un misterio icónico del sur de Colombia

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Este personaje es el más legendario, conocido y respetado en el Tolima. Se puede decir que es el personaje más importante en la mitología tolimense. Se le llama, también, el Poira. Es un ser de forma humana, con la cara quemada por el sol, de cabello largo, ojos penetrantes y picarescos La gente dice que es un gran perseguidor de mujeres.

El Poira es el Mohán travieso y enamorado. Les roba la tranquilidad a las jóvenes, las idiotiza, las emboba y las atrae hacia él con artificios. Sus hazañas son muy conocidas y, hasta hace poco tiempo, no se podía poner en duda su existencia ante las versiones de los campesinos.

¿Dónde vivía el Mohán?

Cuentan que el Mohán vivía en los charcos más profundos y peligrosos de algunos ríos y quebradas donde tenía cuevas o cavernas internas que sólo él conocía y consideraba como propios. Son muchas las muchachas que ha raptado, formando así un sin fin de leyendas a cual más fabulosas, irreales y novelescas.

El Mohán aparece por diferentes ríos y quebradas fumando un grueso tabaco para espantar a los insectos. Encanta y enamora a las mujeres que suelen ir a lavar la ropa a estos lugares para luego llevárselas.

Historia

Narran historiadores que este aparecía sentado fumando cigarrillo sobre una piedra a la orilla del río, y que por arte de magia desaparecía a las jovencitas.

“Es verdad, en la casa mi abuelita nos decía que cuidado con ir solas en la tarde al río porque el Mohán nos llevaba y uno fue creciendo con la imagen de ese hombre malo que nos podía desaparecer”, dice Amparo Lozada, habitante de El Espinal, Tolima.

Son muchas las historias que se tejen en los municipios del Tolima por donde atraviesa el río Magdalena. Cuentan cronistas que el mitológico personaje vivía en una cueva y solo salía para conquistar a las mujeres jóvenes y a los pescadores.

“En la región central del Magdalena, desde Hilarco, en Purificación, hasta Guataquisito en Coello, los episodios eran diferentes. Allí se les presentaba como un hombre gigantesco, de ojos vivaces tendiendo a rojizos, boca grande, de donde asomaban unos dientes de oro desiguales; cabellera abundante de color candela y barba larga del mismo color”, explica Tiberio Murcia, miembro del Centro de Historia de Honda.

Entretanto, Rocío Palma, habitante de Purificación, dijo que cuando tenía 12 años, escuchaba que el Mohán era enamoradizo y que perseguía mucho a las lavanderas, además, que su apariencia era de ser adinerado con muchos anillos y que solía enamorarse de las muchachas jóvenes de la ribera.

Monumento Cultural y turístico de la ciudad de Neiva Huila, en honor a la leyenda

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