Ibagué, Tolima. Un desgarrador caso de presunta violencia intrafamiliar, manipulación y acoso sistemático se vive en la capital tolimense. Desde el pasado 18 de septiembre, una mujer adulta permanece internada en la Clínica Los Remansos mientras sus hijas y allegados claman la intervención urgente de la Fiscalía General de la Nación, temiendo por la vida e integridad física del núcleo familiar frente a las recurrentes amenazas de su esposo, identificado con las iniciales J.A.C.
El testimonio público fue entregado por L.G., hija de la víctima, quien decidió romper el silencio para exponer más de 23 años de presunto aislamiento, agresión física y control psicológico ejercido por el sujeto. Según la denunciante, durante más de dos décadas su madre fue distanciada progresivamente de su círculo social y familiar, llegando al punto de restringirle las salidas a la calle y la comunicación con sus seres queridos.
En un intento desesperado por salvaguardar su vida, la víctima fue trasladada hacia Medellín hace un año. Sin embargo, presiones sociales y mandatos de su comunidad religiosa la forzaron a regresar a Ibagué. «Ella volvió porque la gente de la iglesia le decía que tenía que volver con él, que era su esposo y que tenía que estar con él», relató su hija.
La violencia escaló de manera crítica el pasado 5 de agosto de 2026 en una finca de la vereda Catay. Durante una discusión, el hombre la habría arrojado al suelo, sujetado violentamente por el cuello y empujado contra una pared, ocasionándole un grave golpe en la cabeza. La agresión reviste una peligrosidad extrema, considerando que la paciente cuenta con un marcapasos cardíaco y al momento de los hechos se encontraba bajo evaluación médica por una posible embolia pulmonar.
«Esto no es de ahora. Mi mamá lleva muchísimos años viviendo esta situación. Necesito que la Fiscalía actúe ya antes de que ocurra una tragedia fatal», expresó L.G.
La gravedad del caso se profundiza al revelar el historial penal de J.A.C. La familia confirmó que sobre el hombre pesa un proceso activo por el presunto delito de acceso carnal violento contra una menor de 14 años —sobrina de la víctima que en su momento tenía 11 años—. Por este hecho, el sujeto estuvo en prisión preventiva durante un año, pero recuperó su libertad tras configurarse un vencimiento de términos. Paralelamente, L.G. instauró una denuncia penal en su contra por presunto acoso sexual.
A pesar de que la Comisaría Segunda de Familia de Ibagué emitió el pasado 2 de septiembre una medida de protección formal prohibiéndole al señalado acercarse, vigilar o acosar a la mujer, la familia asegura que las restricciones de papel no han sido suficientes. Reportan que el sujeto ha intentado ingresar al centro hospitalario mediante engaños, manteniendo en constante zozobra a sus hijas y nietas. Las víctimas piden celeridad y medidas cautelares efectivas a la Policía Metropolitana y a la Fiscalía antes de que el agresor logre ubicarlas de nuevo.




