Un equipo multidisciplinario de la Fiscalía General se trasladó al municipio de Girardot, en Cundinamarca, para investigar la trágica muerte de un fiscal primero seccional.
En la mañana de este miércoles, el funcionario se lanzó desde el sexto piso del edificio donde había trabajado durante varios años.
Como primera medida, se llevará a cabo una inspección en la oficina del fiscal, donde, según una imagen compartida por sus allegados, se encontró una taza de café vacía, documentos dispersos cerca del computador y una lupa sobre un expediente. Una hoja escrita con un esfero negro, que reposa sobre el escritorio, se ha destacado como una pieza clave en esta investigación.
En ella se lee: “Lo siento, estoy muy atrasado de trabajo”, en letras grandes, al parecer escritas por el fiscal minutos antes de tomar la fatal decisión.
A través de un comunicado oficial, la Fiscalía General expresó su pesar por lo ocurrido y anunció la designación de una fiscal especializada y un equipo del CTI para llevar a cabo las investigaciones pertinentes y «esclarecer con precisión las circunstancias de esta lamentable pérdida».
El objetivo primordial es determinar cómo transcurrieron las últimas horas del fiscal primero seccional, quien estuvo vinculado al ente investigador durante 15 años. Desde la Subdirección Regional Central se brinda apoyo y asistencia a la familia para afrontar este difícil momento.
Asimismo, en el comunicado oficial se hace referencia a que en las últimas semanas la Dirección Ejecutiva ha estado trabajando en conjunto con la ARL Positiva para fortalecer los mecanismos de prevención y las rutas de atención en salud ocupacional para los servidores de la Fiscalía General de la Nación.
Se ha podido establecer que el fiscal, de 60 años de edad y con una amplia trayectoria en la rama judicial, había reportado hace dos años una sobrecarga laboral que estaba afectando gravemente su salud física y mental. La constante presión laboral y las exigencias adicionales pueden haber sido determinantes en su decisión final.




