Cada interrupción tiene un costo
Las notificaciones pueden interrumpir constantemente una actividad que requiere concentración. Cambiar de una tarea a otra obliga al cerebro a reajustar su atención. Este proceso puede generar sensación de cansancio mental.

Menos interrupciones, mayor concentración
Silenciar notificaciones puede ayudar a reducir distracciones. También puede establecer momentos específicos para revisar mensajes y redes sociales. Dejar el celular fuera del campo visual puede facilitar la concentración.
Entrene su atención
Leer durante algunos minutos sin revisar el teléfono puede convertirse en un ejercicio sencillo. También puede trabajar con bloques de tiempo dedicados exclusivamente a una tarea. La clave está en reducir interrupciones innecesarias. No se trata de eliminar la tecnología, sino de utilizarla conscientemente.




