18 de diciembre. Popayán. La hegemonía política que durante más de una década gobernó el Cauca se fracturó de manera definitiva. Elías Larrahondo y Óscar Campo, antiguos aliados y protagonistas del mismo proyecto político, pasaron a enfrentarse abiertamente por el control del departamento, dejando al descubierto una guerra interna que reconfiguró el poder regional.
Larrahondo llegó a la Gobernación con el respaldo directo de Campo y del exgobernador Temístocles Ortega, dentro de una cadena de apoyos que se remontó a Juan José Chaux. Sin embargo, una vez consolidado en el cargo, el entonces gobernador rompió el acuerdo de continuidad y decidió promover a Octavio Guzmán como su sucesor, excluyendo a quienes lo habían llevado al poder. La decisión selló la ruptura política y convirtió a antiguos aliados en adversarios.
El quiebre desmintió el discurso según el cual Larrahondo había derrotado a la clase política tradicional del Cauca. Por el contrario, los hechos evidenciaron que su llegada al poder fue posible gracias a ese mismo establecimiento y que la ruptura se produjo solo después de acumular control administrativo, electoral y burocrático.

Las urnas confirmaron la ruptura
La confrontación se reflejó por primera vez en las elecciones legislativas de 2022. En esa contienda, Óscar Campo derrotó al candidato respaldado por Larrahondo, Jesús Elver, en una disputa directa por la Cámara de Representantes. El resultado marcó una derrota política para el gobernador y confirmó que el bloque de poder había dejado de operar como una sola estructura.
A este escenario se sumó el distanciamiento con la vicepresidenta Francia Márquez. Aunque Márquez respaldó a Larrahondo en 2019 y posteriormente a Guzmán en 2023, su sector perdió espacios dentro de la Gobernación cuando disminuyó su influencia en el Gobierno Nacional. La salida de su equipo evidenció que la alianza respondió a intereses coyunturales y no a un proyecto político común.
El nuevo campo de batalla
Para finales de 2024, la disputa se trasladó al Congreso. Larrahondo impulsó la candidatura de Arnulfo “Mostacilla”, mientras el gobernador Octavio Guzmán respaldó a Edgar Gómez, con el objetivo de asegurar dos curules para su sector. En paralelo, Óscar Campo buscó mantenerse en la Cámara con el apoyo de Temístocles Ortega, configurando una nueva confrontación por el control político del Cauca.


